En la Feria del Libro escribieron con los dedos: la propuesta del CEI 50 que sorprendió a todos
¿Qué encontraron los visitantes en el stand del CEI 50 que los dejó escribiendo con los dedos? La respuesta está en los mensajes ocultos que prepararon los alumnos.
En el tercer día de la 16ª Feria Internacional del Libro de Santiago del Estero, el stand del Centro Educativo Integral (CEI) N° 50 “San Juan Pablo II” se convirtió en uno de los espacios más visitados del Fórum Centro de Convenciones. Allí, docentes y alumnos mostraron materiales adaptados, sistema Braille y herramientas tecnológicas pensadas para personas con discapacidad visual.
La profesora Jimena Pavón, docente de Educación Especial especializada en discapacidad visual, contó que en el espacio se exhiben los mismos recursos que usan a diario en las aulas. “Estamos mostrando los libros que se usan para trabajar con personas con discapacidad visual, ya sea ciegos o baja visión. Aquí hay libros y material adaptado con texturas, relieves y el sistema Braille”, explicó.
Entre los elementos presentados hay un planisferio adaptado que combina letras, colores, Braille y distintas texturas para que pueda ser interpretado por personas con discapacidad visual. “Es un material adaptado para que se pueda trabajar con personas con discapacidad visual”, señaló Pavón.
La tecnología como puente
Otro de los ejes que el CEI llevó a la Feria fue el uso de la tecnología como herramienta de inclusión. La profesora Susana Corregidor, del área de informática y tiflotecnología, explicó cómo funcionan los recursos que permiten a las personas con discapacidad visual operar computadoras y teléfonos celulares.
Uno de ellos es NVDA, un programa de código abierto que se descarga gratis y funciona como lector de pantalla. “Es un programa, en realidad, de código abierto, que se descarga gratuitamente en la computadora para que la persona con discapacidad visual pueda acceder a la información que está trabajando”, detalló.
Corregidor también mencionó que los celulares cuentan con herramientas de accesibilidad y que quienes tienen baja visión pueden usar sistemas de ampliación de pantalla. Estos recursos forman parte del trabajo cotidiano de la institución, tanto con niños que están aprendiendo a leer y escribir como con adultos que adquirieron la discapacidad visual a lo largo de su vida. En el caso de las computadoras, explicó que las personas ciegas suelen manejarse con atajos y combinaciones de teclas en lugar del mouse.
“Una sola palabra: inclusivo”
Uno de los testimonios más celebrados fue el de Mauro Videla, alumno del CEI, que vivió su primera experiencia en la Feria del Libro. “Esta es una experiencia hermosa, es mi primera vez acá en la Feria del Libro y la verdad es que está muy interesante”, expresó.
Mauro recorrió distintas propuestas, entre ellas espacios audiovisuales y experiencias en 3D, pero destacó especialmente aquellas que permiten a las personas con discapacidad visual acceder a contenidos mediante auriculares y explicaciones adaptadas. Cuando le preguntaron cómo se sentía al disfrutar de la Feria junto al resto de los visitantes, respondió con una sola palabra: “Inclusivo”.
Y amplió: “Me siento incluido dentro de un grupo de personas que es muy honorable ser parte de algo tan lindo como es la educación a través de la lectura, en nuestro caso con nuestros dedos”.
La invitación de Mauro
El alumno aprovechó el espacio para dirigirse a quienes atraviesan un diagnóstico de discapacidad visual o todavía no se animaron a acercarse a una institución especializada. “El consejo, punto número uno, acérquense al CEI, a la Escuela N° 50 San Juan Pablo II, porque con una charla con nuestro cuerpo docente creo que van a tener otra mirada distinta”, sostuvo.
Según relató desde su propia experiencia, un día de clases le bastó para descubrir nuevas herramientas y espacios de socialización. “A mí me pasó esto este año y la verdad que me encanta”, contó. También valoró la posibilidad de compartir con personas que atraviesan situaciones similares y de aprender a desenvolverse junto a personas con otras condiciones.
Los alumnos al frente del stand
La vicedirectora del CEI, Lic. Alejandra Ayunta, puso el acento en que sean los propios estudiantes quienes atiendan el espacio durante la Feria. “Se ha concretado un proyecto particular para mí, que ha sido desde presentar el proyecto y pensar que el stand sea atendido por los alumnos. Este sueño se ha cumplido”, expresó.
Ayunta se mostró orgullosa por la participación de los chicos y remarcó que la experiencia les permite mostrarle al público su sistema de comunicación y las herramientas que utilizan. “Los alumnos han demostrado que ellos pueden hacer ver a la sociedad cuál es el sistema de comunicación que ellos tienen”, señaló.
La respuesta del público, según contó, fue positiva: durante las jornadas los visitantes pudieron escribir en Braille y descifrar mensajes preparados por los alumnos. “Han escrito en Braille, han descifrado mis mensajes ocultos en Braille. ¿Qué te puedo decir? Tarea cumplida y muy feliz”, resumió.
Así, el paso del CEI N° 50 “San Juan Pablo II” por la Feria del Libro no solo sirvió para exhibir materiales y tecnologías vinculadas con la discapacidad visual, sino también para poner a sus propios estudiantes en el centro de la propuesta y compartir con los visitantes sus formas de aprender, comunicarse y acceder a la lectura.
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