La Escuela 107 de Stefenelli quiere dejar de ser un número y ya eligió el nombre de quien marcó la historia del barrio. El expediente está en Viedma y la respuesta depende de una firma que todavía no tiene fecha.
La comunidad educativa del CEM 107 de Stefenelli, sobre calle Vintter, puso en marcha un proceso para que la institución deje de identificarse únicamente por su número y pase a tener un nombre propio. El impulsor fue un grupo de estudiantes de quinto año, pero la propuesta terminó de crecer hasta convertirse en un proyecto institucional con alumnos, docentes, directivos y familias involucrados.
El nombre elegido es el del padre Alejandro Stefenelli, figura central en la historia de la zona. La propuesta ya fue redactada y elevada a la supervisión de nivel medio; el paso siguiente será presentarla en Viedma ante las autoridades educativas, que deberán emitir la disposición correspondiente. Por ahora no hay fecha estimada para la respuesta.
De un trabajo de aula a un proyecto de toda la escuela
Todo arrancó en el área de Comunicación, a cargo de la docente Carolina Migale, con un trabajo sobre identidad que se extendió a lo largo del año. Los chicos investigaron la historia del barrio y de la zona, con la figura de Stefenelli y su aporte al desarrollo del Alto Valle como eje.
Migale contó que los trabajos del ciclo lectivo se reunieron en un proyecto que sumó también a los equipos directivos. La propuesta se presentó en septiembre durante una exposición y después fue seleccionada para integrar el eje de Cultura e Identidad de la décima jornada del Instituto de Formación Docente.
El salto a nivel institucional llegó cuando los directivos Andrea Rojas y Cristian Barrera decidieron darle continuidad. Socializaron la idea con los docentes y encararon encuestas entre las familias y la comunidad educativa para saber qué nombre consideraban adecuado para una escuela que hasta hoy solo se identifica por su número.
Según explicó Rojas, la consulta reunió cerca de 200 votos y la propuesta de homenajear a Stefenelli tuvo buena aceptación. La directora aclaró que no se trata de cambiar una denominación existente, sino de ponerle nombre a una institución que nunca lo tuvo.
Quién fue Alejandro Stefenelli
El proyecto también sirvió para que los estudiantes investigaran más allá de la asociación más habitual, la de su condición religiosa. "La idea fue que ellos reflexionaran e investigaran quién fue Stefenelli, porque muchas veces lo asociamos obviamente a la persona religiosa", explicó Migale, y remarcó que su aporte estuvo ligado además a la educación, la alfabetización y el desarrollo productivo de la región.
El padre Stefenelli llegó a la Argentina en 1885 y desplegó parte de su labor en Roca hacia fines del siglo XIX, en pleno proceso de poblamiento y transformación productiva de la región. Entre sus acciones se destacan la creación del Colegio San Miguel, la llegada de las Hijas de María Auxiliadora desde Italia y la puesta en marcha de la primera escuela agraria de la zona. También impulsó iniciativas para el desarrollo regional, como la incorporación de infraestructura para el abastecimiento de agua.
El primer logro del Centro de Estudiantes
Los protagonistas fueron los alumnos de quinto año de los turnos mañana y tarde. Maitena Salinas y Tadeo Boetto, integrantes del Centro de Estudiantes, señalaron que darle un nombre a la escuela es uno de los primeros proyectos que pudieron concretar desde ese espacio de representación.
El interés creció tras una charla con Gerardo Repetti, que les compartió distintos aspectos de la historia de Stefenelli. A partir de ese encuentro empezaron a imaginar que la institución llevara el nombre de alguien que tuvo un papel importante en la educación y la vida social de la zona.
Para los dos, el proyecto tiene un valor extra: es uno de los primeros logros del Centro de Estudiantes, que volvió a conformarse este año después de unos 12 años sin funcionar. El proceso tomó forma alrededor de julio y desde entonces fueron organizándose para representar a sus compañeros de ambos turnos. En ese sentido, remarcaron la importancia de que el espacio siga funcionando cuando ellos egresen.
También consideran que la elección del nombre puede ser una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan la historia del lugar donde viven y estudian. "Hay gente que vive en Stefenelli, pero no sabe ni quién fue Stefenelli, por eso también vemos importante que se conozca más o menos su historia", explicaron.