Una vecina de la zona oeste de Posadas vio a la yegua derrumbarse en una plazoleta y decidió no quedarse de brazos cruzados. Lo que hizo a continuación destrabó la asistencia del animal y puso el caso en manos de la Justicia.
Una yegua que apenas lograba sostenerse sobre sus patas fue encontrada en una plazoleta de la zona oeste de Posadas, en un caso que vecinos y rescatistas encuadran como presunto maltrato animal. El hallazgo ocurrió en inmediaciones de la avenida Almirante Brown y la Costanera Oeste, y fueron los propios residentes de la zona quienes se movilizaron para pedir asistencia para el animal.
La escena quedó filmada y el video se viralizó rápido en redes sociales. En las imágenes se ve al equino visiblemente debilitado, casi incapaz de mantenerse en pie. El material fue clave: además de generar preocupación, funcionó como prueba de lo que estaba ocurriendo.
La denuncia que destrabó la asistencia
Mientras los vecinos se acercaban para intentar ayudarla y personal policial llegaba al lugar, una de las testigos decidió dar un paso más: formalizó la denuncia en una comisaría. Esa presentación permitió que las autoridades intervinieran formalmente en el caso.
En paralelo, organizaciones y grupos de rescate compartieron las imágenes y reclamaron medidas urgentes para garantizar el bienestar del animal. Entre ellas se pronunció la Fundación Libre Relincho, que subrayó la relevancia de registrar y denunciar este tipo de situaciones.
“Las imágenes también pueden salvar vidas”, expresaron desde la entidad, y reconocieron el compromiso de la vecina que se involucró y dio aviso a las autoridades.
Asistencia y reserva por la investigación en curso
Producto de la combinación entre la reacción de los testigos, la denuncia y la difusión del caso, la yegua finalmente recibió asistencia. Desde Libre Relincho aclararon que no brindarán mayores detalles sobre cómo siguen las actuaciones, porque la Justicia ya está interviniendo y buscan no entorpecer la investigación.
La fundación también puso el acento en el rol de la ciudadanía frente a los casos de presunto maltrato animal. “Una denuncia, una imagen, una acción a tiempo pueden cambiar una vida”, señalaron, y remarcaron que tanto la participación de los vecinos como la intervención de las autoridades resultaron determinantes para que el animal pudiera ser atendido.