Durante tres años juntaron libros donados sin saber muy bien qué hacer con ellos. Hasta que dos internos del taller literario de San Felipe levantaron la mano y propusieron algo que terminó cambiando el lugar.
El Complejo de Alojamiento Permanente San Felipe ya tiene su propia biblioteca. Se llama "Jorge Luis Borges" y reúne más de 1.670 libros inventariados, disponibles tanto para las personas privadas de libertad como para el personal penitenciario.
El espacio nació por impulso de la Oficina de Cultura del Departamento de Tratamiento de la institución, con la idea de que la lectura, la escritura y el acceso al conocimiento funcionen como herramientas de crecimiento personal y de resocialización.
De 960 a más de 1.670 ejemplares
El proyecto se fue armando con las donaciones de libros que llegaron durante los últimos tres años. El empujón decisivo apareció en abril, después del encuentro literario "La Letra Nos Une": dos internos que participan del Taller Literario propusieron ordenar e inventariar los ejemplares y montar un sistema de préstamos.
Con el acompañamiento de las áreas de Educación, Tratamiento y Seguridad, más las autoridades del Complejo, se recuperó y organizó el material. Al principio eran 960 libros; hoy el catálogo supera los 1.670.
La biblioteca ya está en funcionamiento y presta ejemplares. También participaron personas privadas de libertad en la pintura, la construcción de estantes y el reacondicionamiento del lugar.
Donaciones y capacitación
Entre los aportes se destaca el de la Biblioteca de Chacras de Coria, que donó libros y capacitó al personal encargado de la organización y del funcionamiento diario. También colaboraron efectivos penitenciarios, civiles y distintas organizaciones.
La jornada de inauguración sumó a los talleres literarios de la Oficina de Cultura y a los Talleres Socioculturales de la Dirección General de Escuelas, además del Taller del Programa de Educación por la Paz, el Taller Red Puentes y el de Salud Mental. Hubo música del trío folclórico La Cigarra y la presencia de los escritores mendocinos Fernando Montaña y Gustavo Capone, junto al director de Cultura de General San Martín, Alejandro Lafferriere.
Palabras en contexto de encierro
El director principal de Asistencia y Tratamiento del Servicio Penitenciario de Mendoza, Juan Pablo Rodríguez, agradeció a los voluntarios y a las organizaciones civiles que hicieron posible el proyecto, y remarcó la importancia de que estos espacios culturales lleguen también a los contextos de encierro.
Uno de los docentes del establecimiento planteó que la biblioteca es mucho más que un espacio físico: la definió como una oportunidad para intercambiar ideas, terminar un libro, escribir y contar historias.
Una de las personas privadas de libertad que colaboró con la construcción expresó su emoción por ver el proyecto concretado: "La lectura y la escritura son grandes herramientas de crecimiento".