En la cárcel de Monte Cristo se recibieron de algo que casi nadie esperaba
Veinte personas privadas de la libertad y un carnet que pocos imaginaban dentro de una cárcel: así fue la primera entrega de su tipo en Córdoba, con una habilitación que abre una puerta laboral concreta.
En el Establecimiento Penitenciario Nº4 de Monte Cristo, veinte personas privadas de la libertad recibieron sus carnets tras completar y aprobar el curso de Operadores de Equipos de Pulverización Terrestre, una capacitación dictada por la Secretaría de Agricultura y Recursos Naturales del Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba.
La entrega se dio en el marco de las acciones de formación destinadas a personas privadas de la libertad, como parte del tratamiento penitenciario. La certificación les abre una puerta concreta: una vez cumplida su condena, contarán con una habilitación formal para desempeñarse en esa actividad laboral.
Una primera vez dentro de una cárcel
El secretario de Agricultura y Recursos Naturales, Marcos Blanda, explicó el alcance de la propuesta: “Es la primera vez que dictamos el curso de operarios de máquinas de pulverización terrestre con mochila en un establecimiento penitenciario. El objetivo es brindar herramientas concretas para la inserción laboral, ya que la capacitación permite obtener el carnet habilitante para la aplicación de productos fitosanitarios con mochila en la provincia”.
Durante el mismo acto, el secretario de Ganadería, Marcelo Calle, presentó el curso de Producción de Pequeños Rumiantes, que ya cuenta con 52 personas inscriptas.
Esa nueva capacitación se extenderá a lo largo de dos meses y medio, con cinco encuentros teórico-prácticos. Los contenidos abarcan fisiología, nutrición, reproducción, genética, sanidad, manejo y sistemas de producción, con la idea de afianzar tanto los saberes teóricos como los prácticos en la materia.
Articulación y compromiso
La secretaria general de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, Nadia Fernández, subrayó la importancia del trabajo conjunto entre el Servicio Penitenciario y el Ministerio de Bioagroindustria.
También se dirigió a quienes acababan de certificarse y valoró su esfuerzo: “Ustedes son operarios, se lo ganaron y tienen un certificado; eso no se los quita nadie, es de ustedes”.
Este tipo de iniciativas apunta a jerarquizar la capacitación y el trabajo como herramientas centrales dentro del tratamiento penitenciario. La meta es que las personas privadas de la libertad sumen conocimientos, desarrollen nuevas capacidades y puedan planificar y construir su proyecto de vida después de la condena.
El acto sirvió además para reconocer el compromiso y la tarea cotidiana de los agentes del Servicio Penitenciario de Córdoba, cuyo acompañamiento resulta clave para que estas propuestas se sostengan en el tiempo.
Por último, Fernández planteó la necesidad de replicar este tipo de capacitaciones en otros establecimientos penitenciarios de la provincia, con un trabajo articulado entre el sistema penitenciario y distintas áreas del Gobierno provincial.