En la cancha donde nació la leyenda, 160 pibes comen todos los días: falta lo básico

El mismo terreno de Villa Fiorito donde Maradona aprendió a jugar hoy contiene a 160 pibes todas las tardes, pero la comida que llega desde el municipio se agota en pocas semanas. La campaña que busca cambiarles el menú necesita de todos.

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En la cancha donde nació la leyenda, 160 pibes comen todos los días: falta lo básico
En la cancha donde nació la leyenda, 160 pibes comen todos los días: falta lo básico

En la esquina de Larrazábal y Chivilcoy, en Villa Fiorito, hay un terreno que cualquier hincha reconoce: allí, cuando el mundo todavía no sabía quién era, Diego Armando Maradona dio sus primeras gambetas sobre un baldío con arcos improvisados. Medio siglo después, ese espacio conocido como El Potrero de D10S ya no es solo un recuerdo: funciona como club y merendero que sostiene a cientos de chicos del barrio.

La que está al frente es Griselda Alegre, presidenta del club y de la asociación civil que maneja el comedor. Su rol excede cualquier cargo formal: cocina, compra los alimentos, sale a buscar donaciones, limpia y organiza el día a día del lugar. La rutina arranca temprano, recorriendo comercios para juntar lo que se pueda. Pasado el mediodía, las manos empiezan a moverse: tortas fritas, pizzas o lo que aparezca para que los pibes tengan algo en la panza cuando caigan por la tarde.

Una tarde cualquiera en el potrero

De lunes a viernes, por el merendero pasan 160 chicos de entre 4 y 17 años, a los que se suman sus hermanos. La merienda se sirve entre las 17 y las 20, y en esas mismas horas el fútbol no se detiene: entrenadores y profesores trabajan ad honorem para que la pelota siga rodando. El movimiento no termina ahí. Los fines de semana, 78 equipos de veteranos disputan campeonatos en el predio.

El municipio de Lomas de Zamora aporta una parte de lo que se consume: agua, leche en polvo, chocolate en polvo y galletitas. Desde el espacio aclaran que esa ayuda alcanza para cubrir apenas una o dos semanas del mes. Por eso la preocupación central no es solo la cantidad sino la calidad nutricional de lo que reciben los chicos.

La campaña que busca sumar proteínas

Para acompañar al merendero, la Asociación Civil Círculo Virtuoso —una entidad sin fines de lucro que trabaja en proyectos culturales, producción de eventos y actividad discográfica— lanzó una campaña solidaria junto a Griselda. La meta concreta: reunir fondos y donaciones para incorporar más proteínas a la mesa.

La lista de prioridades incluye huevos, pollo, carne, leche, frutas y verduras. El objetivo, explican desde la organización, es poder ofrecer una merienda o cena más completa y nutritiva. A eso se suman otras necesidades: zapatillas, botines, ropa deportiva, productos de higiene personal y artículos de limpieza.

El trasfondo de la campaña es claro: que los chicos estén mejor alimentados para sostener la actividad física y deportiva, y que al mismo tiempo encuentren en el club un espacio de contención y pertenencia.

Cómo colaborar

La campaña la impulsa Círculo Virtuoso, presidido por Daniel Benko junto a Gabriela Haddad. Quienes quieran sumarse pueden hacerlo a través del alias elpotrerodedios. También se reciben donaciones directamente en el Merendero El Potrero de D10S, en Villa Fiorito, o en la sede de Círculo Virtuoso, en Perú 699, esquina Chile, San Telmo, CABA, de lunes a viernes de 14 a 20.

Para más información está disponible el correo [email protected] y el sitio web de la entidad.

El potrero de Villa Fiorito donde jugaba Maradona, hoy merendero

Flyer de la campaña solidaria

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