En Iguazú ya no saben cómo frenar los robos: el cartel que apareció en la puerta de un local
Rompen el vidrio, se llevan los aires acondicionados, fuerzan las puertas. Los dueños de un local de Iguazú ya probaron de todo y ahora apelaron a un cartel en la puerta: el reclamo que nadie les responde.
Los dueños de una tienda de ropa para chicos en el centro de Puerto Iguazú tomaron una decisión que muestra el nivel de desesperación al que llegaron: pegaron un cartel en la puerta para pedirle a los ladrones que les den una tregua. "Hoy ya nos robaron nuevamente, dennos un respiro", se lee en el papel que quedó pegado al frente del comercio.
La frase no es una exageración. Es el resumen de meses de ataques consecutivos contra el local, ubicado sobre la calle Bompland, entre Perito Moreno y la avenida Victoria Aguirre.
El último intento y una empleada clave
El episodio más reciente ocurrió cuando delincuentes rompieron el vidrio de la puerta de entrada. No llegaron a llevarse nada: una empleada de la clínica que funciona al lado del negocio salió rápido al escuchar el ruido y pidió la presencia policial, lo que frustró el robo.
Pero la seguidilla viene de antes. Apenas 15 días atrás, los mismos dueños sufrieron el robo de la conexión del aire acondicionado y de todos los elementos del equipo externo. En esa oportunidad también se llevaron tres aires de la clínica lindera.
"Nos robaron todo lo que pudieron"
Mónica, la propietaria del local, contó con detalle cómo fueron los hechos anteriores. "No es la primera vez, nos han robado muchas veces los cables del aire que al principio estaba en la vereda, cuando lo cambiamos al interior en el espacio lindero con la clínica, nos robaron todo lo que pudieron, solamente dejaron el cascaron", relató.
La mujer agregó que también forzaron las puertas en varias oportunidades. Según su testimonio, la falta de iluminación en esa zona céntrica facilita el accionar de los delincuentes que circulan de manera constante por el lugar.
La cortina que ya no saben si poner
La indignación y la falta de respuestas los llevaron a improvisar el cartel. "La verdad es indignante, vemos que no hay respuesta y por eso se nos ocurrió el cartelito. Realmente necesitamos un respiro", explicó Mónica.
Incluso probó una medida para no llamar la atención de los ladrones: compró una cortina para tapar la vidriera. Pero ya no sabe si mantenerla. "Ahora ya no sé si tapo o no tapo, porque la verdad es algo indignante. Reclamamos la iluminación, pero hasta ahora nada. Nosotros tenemos que limpiar y seguir", sostuvo.
Un problema que excede al local
El caso de este comercio no es aislado. Los robos de aires acondicionados y los hurtos son moneda corriente en la ciudad de las Cataratas: según el artículo, se registran al menos tres robos por día en el ejido urbano. La mayoría de esos hechos estarían vinculados al consumo problemático de drogas.