En General Alvear podrán medir cuánto suena su moto antes de que lleguen las multas
Un motociclista alvearense se acerca a la Municipalidad, pregunta por su escape y se entera de algo que puede ahorrarle una multa. La comuna sumó un aparato que mide el ruido de cada moto y abrió una instancia previa a los controles: quiénes pueden consultar y qué revisar antes de que lleguen las actas.
El Municipio de General Alvear sumará un decibelímetro a su equipamiento de tránsito. Con ese aparato, los inspectores podrán medir el nivel sonoro que emite cada moto que circula por el departamento y compararlo con los valores que fija la normativa vigente.
La meta es doble: bajar los ruidos molestos en la vía pública y mejorar la seguridad vial. Pero antes de que empiecen a labrarse actas, la comuna abre una instancia previa de información y concientización para quienes andan en dos ruedas.
Qué podrán hacer los motociclistas
Durante esa primera etapa, los dueños de motos podrán acercarse al Municipio y consultar si su vehículo cumple con los límites legales de emisión sonora. La idea es que cada conductor conozca el estado de su moto y, si hace falta, haga los arreglos necesarios antes de que arranquen los controles específicos.
El objetivo declarado es informar sobre las disposiciones vigentes y fomentar que las normas de tránsito se cumplan por convicción, sin necesidad de una sanción de por medio.
Mediciones objetivas y escapes modificados
Con el decibelímetro, los inspectores podrán tomar registros concretos del ruido de cada vehículo, siguiendo los procedimientos y parámetros que establece la normativa. Así se podrán detectar las motos que superan los niveles autorizados, una problemática que suele estar ligada a escapes y modificaciones en los sistemas de las motos.
Una vez cerrada la etapa informativa, el Municipio prevé avanzar con operativos específicos para detectar posibles infracciones.
La apuesta de General Alvear combina dos herramientas: primero la concientización de los conductores y después la fiscalización. El fin es mejorar la convivencia en el espacio público y reducir la contaminación sonora que generan las motos más ruidosas.