En Formosa ya cierran 32.000 pymes y el dato que más preocupa no es la caída de ventas
Un dirigente pyme de Formosa escuchó el dato del cierre de 32.000 industrias en seis meses y contó qué hay detrás de los perfumes y las suelas que entran sin control. La respuesta que dio sobre quién financia todo esto incomoda.
La caída del 1,4% interanual en las ventas minoristas que midió la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) tras el Día de la Madre encendió las alarmas en el comercio formoseño. Pero para Fabián Hryniewicz, secretario de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Formosa (CAPYMEF), el número que realmente duele está en otro lado: el cierre de 32.000 industrias pymes en los últimos seis meses.
El dirigente analizó el panorama en el programa Algo Está Pasando, que se emite por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO, en una entrevista con los periodistas Fernando López y Daniel Moreira Viera.
Un promedio nacional que esconde realidades muy distintas
Hryniewicz pidió mirar con cuidado la cifra difundida a nivel país. «El promedio nacional arrojó una mínima venta que fue negativa en relación al año pasado, pero recordemos que esto es un promedio nacional», aclaró.
Los rubros más golpeados fueron electrodomésticos, artículos para el hogar, audio, video, perfumería, cosmética, telefonía celular, accesorios y el calzado con marroquinería. En la vereda opuesta, las librerías crecieron entre tres y cuatro puntos porcentuales, un fenómeno que el secretario de CAPYMEF atribuyó directamente al bolsillo del consumidor.
«¿Por qué crece la librería un 3 o 4% mientras el resto viene cayendo? En una librería podés quedar bien saqueando una tarjeta o con un regalito menos costoso por la fecha. Comprás el sobrecito, el moñito, etcétera. Pero esto nos lleva a una reflexión sobre la realidad de todo el país: se debe a una gran pérdida del poder adquisitivo del consumidor», explicó.
Importados con reglas flojas y una informalidad que avanza
El dirigente pyme ubicó la crisis del sector en dos frentes que se retroalimentan: la llegada de manufacturas extranjeras bajo normativas permisivas y el crecimiento del comercio informal.
«Estamos teniendo una competencia con los productos de origen importado debido a que aquellos que son industrializados en el país tienen que cumplir con una serie de normativas muy estrictas que son bastante laxas en cuanto a la importación se refiere», señaló.
Sobre el circuito ilegal, marcó la diferencia con el comercio habilitado: «Vas a una perfumería reconocida y habilitada, comprás un perfume que es caro, pero tiene todas las garantías de sanidad, perdurabilidad y calidad en el proceso de fabricación. En cambio, en el mundo de la ilegalidad está muy de moda la red de ventas de los perfumes árabes, que realmente lo que estás comprando es un tóxico».
El daño que no se ve en el momento
Hryniewicz llevó la advertencia al terreno sanitario y contó lo que vio de la mano de la Cámara de la Industria del Juguete: «Tuve oportunidad de ver, por gente muy amiga de la Cámara de la Industria del Juguete, fotos de los daños que les causan a las criaturas. No son inmediatos, pero al cabo de un tiempo se empiezan a manifestar y realmente te espantan».
El mismo riesgo detectó en el calzado que ingresa sin controles. «Nosotros, que trabajamos con la Cámara de la Industria del Calzado, sabemos que los compuestos químicos de las suelas son altamente tóxicos. No es una consecuencia inmediata, lo vas a ver dentro de 10 o 15 años. Y la pregunta del millón que venimos haciendo es a quién beneficia la inacción del Estado», disparó.
Un sistema fiscal que asfixia a los que están en regla
El representante de las pymes formoseñas apuntó contra los tres niveles del Estado por la presión tributaria sobre el comercio registrado y la permisividad con el informal.
«Hablo del Estado nacional, del provincial y de los municipales: ¿qué recaudación hay a través del comercio ilegal? Aquel que está en la ilegalidad te va a demandar salud pública, escuela, pavimento y que reparen su calle, pero somos cada vez menos los que estamos contribuyendo. Nos pone en una desigualdad de condiciones. Un sistema fiscal tripartito que nos asfixia a los que estamos registrados y una permisividad absoluta que me pone a considerar si hay una igualdad de tratamiento como establece el artículo 14 de la Constitución», enfatizó.
Y vinculó esa falta de certidumbre con el cierre de firmas y la destrucción de empleo: «El indicador de ventas comerciales es importante, pero mucho más lo es el impacto en las industrias, donde datos oficiales indican que en los últimos seis meses han cerrado 32.000 industrias pymes. Eso genera un impacto social tremendo por la gente que se queda sin empleo y sin capacidad de compra, lo que retroalimenta este proceso negativo».
Del bote paraguayo al contrabando de escala nacional
Hryniewicz recordó cómo era el intercambio fronterizo décadas atrás y lo contrastó con la actualidad. «Antiguamente, en las décadas del 70 u 80, venían señoras paraguayas en bote al puerto de Formosa trayendo verduras frescas o caña de elaboración casera. Vendían a precios accesibles y al mediodía se iban a las casas comerciales de la ciudad a gastar ese dinero para comprar lo esencial que no conseguían en su localidad. No había impacto económico ni sanitario negativo», evocó.
El escenario actual es otro: «Hoy el contrabando ya no queda en Formosa, sino que sale para el resto del país. Todo lo que está entrando de contrabando es subsidiar mano de obra extranjera remota. Pero no me refiero a quien tiene un localcito o al que está vendiendo en la calle por necesidad; esa persona es una víctima más con la que me siento solidario. Me preocupa el que hace la verdadera diferencia, que es quien financia al verdadero contrabandista y a toda esa actividad. En este sentido, el Estado no actúa».
La respuesta que propone CAME es un anteproyecto con estado parlamentario: la Ley de Comercio de Fronteras. «Es un marco normativo similar al que utiliza Brasil con la ley de tiendas libres desde 2014, para que el radio urbano de las ciudades fronterizas tenga exenciones cambiarias y fiscales adaptadas al ritmo cíclico de la economía», detalló.
Del mejor local al garaje de casa: la retirada del comercio
El repliegue del sector mercantil tiene un recorrido que Hryniewicz describió con precisión. «La mayoría de los empresarios tienen tres pasos: el primero es abrir en el mejor lugar de la ciudad; cuando comienza la crisis, se trasladan a un local barrial donde los costos operativos sean inferiores; y en el último caso, se instalan en el garaje de su casa y comienzan a vender de manera virtual. Esto te marca el deterioro de la actividad comercial y del empleo», graficó.
Como salida, la entidad trabaja con el Concejo Deliberante de Formosa en un convenio de capacitaciones que apunta a convertir el año próximo en una incubadora de empresas. «Queremos armar algo a nivel provincial y capacitar a las pymes locales con miras al comercio exterior, enseñándoles los requisitos para proveer de productos al mercado paraguayo», cerró.