En Fiambalá hay vecinos que se quedan sin luz porque no pueden pagar la boleta y el concejal Pablo Núñez presentó un proyecto para que la ciudad entre en la categoría de zona cálida. Qué cambiaría en la tarifa y qué falta para que se apruebe.
El concejal de Fiambalá Pablo Núñez presentó un proyecto de resolución para que esa localidad del departamento Tinogasta sea incorporada a la categoría de zona cálida y así acceder a más bloques de consumo eléctrico subsidiado. Lo hizo en diálogo con el programa Tiempo Real de Ancasti Streaming, donde explicó que hoy la ciudad está encuadrada en la categoría "resto" y queda al margen de esos beneficios.
"Nosotros hoy no estamos en la categoría cálida. Yo realicé un proyecto de resolución pidiéndole a la empresa EC SAPEM que haga las gestiones competentes ante Energía de la Nación para que se tenga a Fiambalá en cuenta y podamos ser categorizados en esa zona", detalló el edil.
Cómo funciona la clasificación que deja afuera a Fiambalá
Núñez precisó que la clasificación nacional contempla seis bioclimas o bioambientes, mientras que Catamarca quedó dividida en tres categorías: muy cálida, cálida y resto. Pasar a alguna de las dos primeras permitiría a los usuarios acceder a mayores bloques de consumo subsidiado entre noviembre y abril, los meses de calor más intenso.
El concejal contó que hace poco se reunió con funcionarios de EC SAPEM para entender los criterios técnicos que definen esa categorización y los pasos necesarios para avanzar con el pedido. "Hay mucho fundamento técnico, cuestiones que nos han ido explicando y nos han ido sacando muchas dudas", comentó.
Sin embargo, remarcó que la situación económica de las familias también debería pesar a la hora de discutir alternativas para aliviar el costo de los servicios.
"Hay personas que viven con velas"
El concejal describió las dificultades que atraviesan los vecinos para pagar la factura de electricidad y aseguró que reciben reclamos a diario de personas que sufren cortes del suministro por falta de pago.
"Nosotros como dirigentes, como representantes, todos los días recibimos a personas planteándonos esto: la boleta no la pueden pagar, se quedan sin luz. Hay personas que viven con velas", manifestó.
También puso como ejemplo la situación laboral de Fiambalá, donde una parte importante de los trabajadores depende del empleo municipal, con ingresos que, según sostuvo, resultan insuficientes frente al costo de los servicios. "Cuando cobrás 400 mil pesos y tenés que pagar 250 mil de boleta de luz, ¿qué le queda a una familia para vivir?", planteó.
El pedido que también reclaman Belén y Tinogasta
La iniciativa de Núñez se suma a los reclamos de otros departamentos para ingresar al esquema de zonas cálidas. Días atrás, el intendente de Belén, Cristian Yapura, también solicitó la incorporación de su departamento a esa categoría ante el impacto de las tarifas eléctricas.
De acuerdo con lo informado por EC SAPEM, Belén y Tinogasta quedaron fuera de la clasificación actual y la empresa trabaja junto al Gobierno provincial para gestionar ante la Secretaría de Energía de la Nación una revisión de los criterios y del informe que establece las zonas bioclimáticas.
En ese contexto, Núñez señaló que mantuvo conversaciones con el secretario de Asuntos Municipales, Nicolás Verón, y que recibió información sobre las gestiones que lleva adelante la Provincia para ampliar el alcance de los beneficios. "Me dijeron que ya están en estas gestiones. Yo creo que es algo que, si bien Energía se basa en las cuestiones climáticas, nosotros también como provincia y como dirigentes tenemos que ver las cuestiones del poder adquisitivo de la gente", sostuvo.
El concejal consideró que la incorporación de las localidades que quedaron afuera requiere una decisión a nivel nacional, aunque insistió en que deben contemplarse tanto los fundamentos climáticos como la realidad económica de los usuarios.
El turismo, otro de los argumentos
Núñez sumó un argumento vinculado con la actividad económica de Fiambalá, en particular con los emprendimientos turísticos. Según explicó, entre noviembre y febrero se registra una caída importante de la actividad, lo que repercute en los ingresos de quienes tienen alojamientos y otros servicios vinculados al sector.
"En Fiambalá tenemos un sector emprendedor muy grande, un sector de personas que se dedican al turismo. En lo que va de noviembre a febrero el turismo cae mucho y hay gente que tiene emprendimientos que por ahí no los puede sostener", señaló.
Los costos de mantenimiento, el pago de empleados y los servicios representan una carga importante para los pequeños emprendimientos, sobre todo durante los meses de menor movimiento.
El concejal destacó la repercusión que tuvo la presentación de su proyecto en las redes sociales y los mensajes que recibió de vecinos que esperan una respuesta favorable. "Ayer subí el proyecto de resolución en las redes y tuve mucha repercusión y muchos mensajes porque la gente está esperanzada en poder acceder a un subsidio, mínimo que fuese", expresó.