En este pueblo de Italia regalan casas por 1 euro, pero hay una letra chica que frena a casi todos

Farini ofrece casas a 1 euro para repoblar el pueblo, pero los compradores se topan con plazos, una garantía de 5000 euros y obras que pueden costar mucho más que la compra. ¿Vale la pena?

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En este pueblo de Italia regalan casas por 1 euro, pero hay una letra chica que frena a casi todos
En este pueblo de Italia regalan casas por 1 euro, pero hay una letra chica que frena a casi todos

Farini, un municipio de 1044 habitantes en la región de Emilia-Romaña, vende propiedades en desuso a un precio simbólico de un euro. La movida busca frenar el despoblamiento y devolverle vida a un casco urbano que se apaga, pero el que se entusiasme con la oferta tiene que leer bien las condiciones antes de hacer las valijas.

Una de las casas promocionadas se ubica en Blucchi, dentro de la localidad de Cogno San Bassano, en la provincia de Piacenza. El paisaje no podría ser más pintoresco: unos 880 metros sobre el nivel del mar, entre las montañas de los Apeninos. Eso sí, son construcciones de piedra que necesitan una puesta en valor completa antes de que alguien pueda mudarse.

Quién vende y quién intermedia

El esquema no lo maneja el municipio como dueño de los inmuebles. Son propietarios particulares los que ofrecen las casas, y el gobierno local cumple el rol de intermediario entre esos dueños y los interesados en comprarlas.

La meta es doble: que los edificios abandonados vuelvan a usarse y que eso mueva la rueda residencial, turística y comercial de la zona. A cambio del precio irrisorio, el comprador se compromete a restaurar la propiedad y a mantenerla en buen estado.

Para qué se puede usar la casa

El programa permite varios destinos, siempre que se respeten las normas locales. Se puede destinar a vivienda, ya sea para instalarse en la zona o como segunda residencia. También a alojamiento turístico, para quien quiera montar un emprendimiento del rubro.

Hay más opciones: actividades comerciales y artesanales que generen movimiento económico, e iniciativas comunitarias, ya que ciertas asociaciones y organizaciones sin fines de lucro pueden participar si cumplen los requisitos.

Quiénes pueden anotarse

El programa no es exclusivo para vecinos de Farini. Pueden presentar una propuesta ciudadanos italianos, de otros países de la Unión Europea y de países extracomunitarios. También empresas, cooperativas, emprendimientos comerciales y artesanales, asociaciones y otras organizaciones que cumplan las condiciones.

Los plazos que hay que respetar

Comprar por un euro implica compromisos concretos y con reloj. El primero: firmar el contrato con el propietario dentro de los tres meses posteriores a la aprobación de la adjudicación, salvo que se autorice una prórroga.

Después hay que presentar un proyecto de renovación ante el municipio en un plazo de seis meses desde la firma del contrato. Las obras, en tanto, deben arrancar dentro de los tres meses siguientes a la emisión del permiso de construcción o la autorización equivalente.

La restauración tiene que quedar terminada en dos años desde el inicio de los trabajos, salvo excepciones autorizadas. Y hay un requisito económico que pesa: se exige una garantía de al menos 5000 euros, con una vigencia inicial de tres años, para respaldar el cumplimiento de lo asumido.

Si no se cumplen las condiciones, el comprador puede perder los beneficios del programa o sufrir la ejecución de esa garantía. Por eso conviene evaluar bien el estado del inmueble, los costos de las obras y la capacidad real de sostener los plazos antes de mandar la propuesta.

El euro es solo el principio

Aunque el precio de compra sea de un euro, el desembolso total puede ser mucho mayor. Las casas que participan necesitan trabajos de recuperación, así que la restauración suele ser la parte más importante de la inversión.

En la lista de gastos entran los honorarios notariales, los impuestos y los gastos registrales de la compraventa. También los materiales y la mano de obra para reparar techos, paredes, pisos e instalaciones, además de posibles reparaciones estructurales para garantizar la seguridad.

Hay que sumar los trámites y permisos, con los costos de los proyectos técnicos y las autorizaciones necesarias, y la garantía exigida de al menos 5000 euros según las condiciones del programa.

La propuesta de Farini puede tentar a quien sueñe con una propiedad en una zona montañosa de Italia. Pero nadie se lleve una idea equivocada: por un euro no se accede a una vivienda lista para habitar, sino a un proyecto que exige inversión real y compromiso para devolverle vida al pueblo.

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