En Bariloche construyeron un galpón de 850 m²: adentro, el plan que cambiaría el acceso a la vivienda
Fernando Fernández Herrero contó en Voz Radio cómo la fundación se prepara para el 13 de noviembre: un galpón de 850 m², una vivienda que saldrá a la venta y una secundaria que nacería desde cero. Pero hubo una decisión que todavía duele.
La Fundación San José Obrero ultima los detalles para lo que será uno de los mojones más importantes de sus nueve años de trabajo en Bariloche. El 13 de noviembre inaugurará el Obrador del Futuro, un galpón de 850 metros cuadrados cubiertos en el barrio Omega que le permitirá ampliar los talleres de formación laboral y arrancar con la fabricación de viviendas.
El anuncio lo hizo el referente de la institución, Fernando Fernández Herrero, en diálogo con Tardes con Voz, el programa de Voz Radio 103.7, donde repasó los avances del proyecto, las dificultades económicas que atravesó la fundación durante 2026 y su mirada sobre la situación social de los jóvenes de los barrios populares.
“Estamos yendo hacia el final de un 2026 que fue muy duro. Pero muy duro no quiere decir jamás pararse, nunca darse por vencido, sino tener que empujar mucho más fuerte para que las cosas pasen”, expresó.
Un galpón levantado por los propios chicos de la cooperativa
El nuevo espacio productivo se construyó en el terreno que la fundación ocupa en el barrio Omega. La particularidad es que los integrantes de la cooperativa Fábrica de Futuro participaron de la obra, con sus propias manos.
El galpón permitirá reunir en un solo lugar actividades que hasta ahora estaban dispersas en distintos talleres del barrio Malvinas, con mejores condiciones para herrería, mecánica, carpintería y la fabricación de módulos habitacionales.
“Es un espacio de 850 metros cuadrados cubiertos, que construyeron los mismos chicos de la cooperativa Fábrica de Futuro. Es enorme y tenemos que seguir mejorándolo, pero ya estamos mucho más cómodos que en los talleres del Malvinas”, explicó Fernández Herrero.
La mudanza ya empezó. Herrería, mecánica y el sector de construcción de viviendas funcionan en el nuevo predio, mientras que carpintería se trasladará después de la inauguración. Según el referente, el salto no solo mejora las condiciones de capacitación: también amplía la capacidad de respuesta ante futuros pedidos de trabajo.
“Tuvimos que crear un monstruo para pelearle a los otros monstruos. Eso es San José Obrero, una institución que pretende enfrentar los grandes problemas sociales que vivimos en los barrios”, señaló.
La primera vivienda que saldrá a la venta
El plato fuerte de la jornada del 13 de noviembre será la presentación oficial de un módulo habitacional construido por Fábrica de Futuro que comenzará a comercializarse. La vivienda quedará instalada junto al galpón y funcionará como showroom: los interesados podrán recorrerla y conocer cómo es por dentro.
“El 13 de noviembre vamos a presentar en sociedad el módulo habitacional que va a salir a la venta. Cuando vengan van a ver el gran galpón y al lado un módulo como showroom, para que la gente entre y lo vea”, adelantó.
El proyecto lleva varios años de desarrollo, pero el invierno barilochense jugó en contra. Sin un espacio cubierto, fabricar estructuras se volvía una odisea.
“No podemos fabricar casas si no tenemos un galpón grande. Hicimos un módulo a la intemperie y técnicamente fue buenísimo, pero sufrimos muchísimo con la lluvia y la nieve”, recordó.
En paralelo, la fundación busca alternativas de financiamiento para que las familias puedan acceder a estas viviendas. Fernández Herrero reveló que mantienen conversaciones con Fábrica Social Techo, de Buenos Aires, para armar un esquema de anticipo y cuotas.
“Estamos trabajando, todavía no está cerrado, para que las familias puedan acceder dando un anticipo aproximadamente del 30% y el resto en cuotas que van a ser menores que un alquiler”, explicó. El mecanismo sigue en evaluación y dependerá de los acuerdos que se concreten.
Una secundaria que nacería desde cero
La institución también avanza en su propuesta educativa. Fernández Herrero adelantó que trabajan en la creación de una nueva Escuela Secundaria de Río Negro (ESRN) para adolescentes, con orientación en oficios, integración social y acompañamiento familiar.
“Estamos casi por lanzar el nuevo secundario para adolescentes. Sería una nueva ESRN, con la particularidad de que sería la primera que nace de cero en Bariloche, con la impronta del San José Obrero, enfocada en la integración, la familia y el oficio”, anticipó.
El proyecto está en etapa avanzada de preparación, aunque todavía no fue anunciado formalmente. Mientras tanto, los espacios que quedarán libres en el barrio Malvinas permitirán reforzar el secundario de adultos La Voluntad, que la fundación sostiene desde hace años.
“Tenemos cursos que arrancan con 20 personas y se reciben 15 o 16. Eso, en un secundario de adultos, es un éxito enorme”, afirmó.
El cierre de Punto Sanjo: “Fue un traspié”
No todo fue positivo en el año. Fernández Herrero confirmó que la fundación debió cerrar Punto Sanjo, el espacio comercial y cultural que había abierto en el centro de Bariloche y que reunía cafetería, estudio de streaming, diseño e impresión y venta de productos elaborados por los jóvenes.
Los costos de mantenimiento y la caída del consumo hicieron imposible sostenerlo.
“Tuvimos que cerrar hace aproximadamente un mes el Punto Sanjo porque realmente no pudimos sostener los gastos que significaba en relación con lo que generaba”, explicó. El referente lo vinculó con las dificultades del comercio local y la diferencia de actividad entre temporada alta y baja.
La decisión fue dolorosa, pero necesaria para concentrar los recursos en las iniciativas educativas y productivas. “Fue un traspié. En algún momento volveremos a tener un espacio para la comercialización de la producción de los chicos”, sostuvo.
La preocupación por los jóvenes que quedan afuera
Durante la entrevista, Fernández Herrero trazó un panorama social que lo inquieta: jóvenes de barrios populares sin acceso a un empleo estable, atravesados por la pobreza, los consumos problemáticos y redes familiares frágiles.
“Está dificilísimo porque no hay una economía que los reciba. Los comercios y las empresas no están expandiéndose”, expresó.
Según describió, muchos jóvenes solo consiguen changas o empleos de baja remuneración, y otros quedan directamente fuera del mercado laboral. A eso se suman los problemas de salud mental y el consumo de sustancias a edades cada vez más tempranas, situaciones que la fundación observa en su trabajo territorial.
“Estamos en un momento muy crítico. Hay una normalización de situaciones que no deberían normalizarse”, advirtió.
Para el referente es clave fortalecer el acceso a la educación, el trabajo y la atención de la salud mental, sobre todo en familias que no pueden pagar tratamientos particulares.
Escuela, fábrica y familia: los tres pilares
La propuesta de San José Obrero se apoya en tres patas que buscan funcionar juntas: escuela, fábrica y familia. La idea es que las personas terminen sus estudios, aprendan un oficio, consigan trabajo y logren estabilidad para sus hogares.
“Tenemos que aprender a hacer algo para conseguir un trabajo en el que nos paguen un poco más y que nos deje más realizados. Con ese trabajo vamos a poder sostener a la familia y darle a nuestros hijos una vida en la que puedan estudiar”, explicó.
Fernández Herrero describió ese recorrido como un círculo virtuoso capaz de romper con la pobreza que se hereda de generación en generación. Y advirtió que, sin educación ni empleo, las dificultades familiares se profundizan y las oportunidades de los chicos se achican.
Por eso defendió el rol de las políticas públicas junto a las organizaciones sociales: “En un país con el 50% de pobreza infantil no puede haber un Estado ausente. La justicia social no es una aberración, es una necesidad urgente”.
Una fiesta con bandera incluida
El 13 de noviembre no será solo una inauguración: la Fundación San José Obrero cumplirá nueve años de trabajo comunitario. La cita es a las 11 en el predio del barrio Omega, con la apertura del Obrador del Futuro, la presentación de los módulos habitacionales y actividades que seguirán durante la tarde.
Además, volverá a izarse la bandera argentina de cuatro metros de alto por siete de largo que la institución instaló en el predio como símbolo de unidad y pertenencia.
Fernández Herrero invitó a toda la comunidad a participar y conocer los avances de un proyecto que combina formación, producción y oportunidades laborales para quienes más las necesitan. La inauguración abrirá una nueva etapa para Fábrica de Futuro: más capacidad productiva, nuevos espacios educativos y la chance de convertir el aprendizaje de un oficio en trabajo concreto.
Con información de Bariloche Opina.