En Añatuya un nene volvió llorando del juego y la tarde terminó con amenazas de muerte entre vecinos
Un nene de 8 años volvió llorando a su casa en Añatuya y le contó a su mamá lo que le había dicho un vecino. La mujer salió a reclamar y la tarde terminó de la peor manera.
Una tarde de juegos infantiles en el barrio Villa Abregu, en Añatuya, derivó en un violento cruce entre vecinos que terminó con amenazas de muerte, piedras y un palo. La denuncia quedó radicada en la Comisaría Comunitaria N° 41 y el fiscal de turno, Ezequiel Bustamante, dispuso que la causa se caratule como amenazas.
Según el relato que consta en la presentación judicial, todo comenzó alrededor de las 16.30 del viernes, cuando una vecina de apellido Sosa dejó salir a su hijo de 8 años a jugar a la vereda, en las inmediaciones de las calles Juan Domingo Perón y Enrique Montesinos.
Una hora después, el nene volvió a la casa asustado. Contó que se había peleado con otro chico de unos 6 años. Hasta ahí, un episodio menor entre chicos. Pero la situación se desmadró cuando, según la denuncia, un hombre de la cuadra apodado "Niki" intervino en la pelea infantil y le lanzó una advertencia al hijo de Sosa: "Te voy a hacer cagar cuando te vea".
El reclamo que desató la furia
La madre fue a reclamar por la amenaza contra su hijo. Lejos de encontrar una respuesta razonable, se topó con la hostilidad de otra vecina que se sumó a la disputa. Según consta en el expediente, la mujer le gritó: "Vos no te metas porque tu hijo es atrevido. Te voy a agarrar de los pelos y te voy a matar".
La violencia no quedó en las palabras. De acuerdo con el testimonio de la damnificada, los agresores levantaron piedras y un palo del suelo con la intención de atacarla físicamente. Frente a la superioridad numérica y el riesgo concreto, la mujer optó por retroceder y encerrarse en su casa para no resultar herida.
Qué dispuso la Justicia
El fiscal Bustamante, de turno en la Circunscripción Añatuya, ordenó que se reciba entrevista a los testigos presenciales del episodio. También dispuso que el personal policial labre el acta de identificación y compromiso a los vecinos involucrados en las amenazas.
La causa sigue en manos de la Justicia y, por ahora, los señalados no tienen condena. La investigación avanza con la declaración de quienes presenciaron el cruce en plena calle.