Empleo doméstico: la informalidad supera el 77% y el sector perdió 30.000 puestos desde 2023
Una delegada gremial cuenta cómo la crisis del empleo doméstico obliga a las trabajadoras a hacer malabares: más casas, menos horas y gastos que se comen el sueldo. Mientras el 77% trabaja en negro, ella revela cuánto pierden por día...
La informalidad en el empleo doméstico alcanzó niveles récord: más del 77% de las trabajadoras del sector no están registradas. Así lo revela un informe citado durante una entrevista de Elonce con Marcela Muñoz, delegada gremial del sindicato de casas particulares, quien además alertó que desde 2023 se perdieron alrededor de 30.000 puestos formales.
Muñoz describió un panorama crítico: menor demanda de trabajo, reducción de horas contratadas y mayores gastos para poder sostener los ingresos. "Las ofertas se han bajado mucho", afirmó, y señaló que tareas que antes se encargaban semanalmente ahora se espacian a cada quince días o incluso una vez al mes.
¿Cuánto cuesta hoy trabajar?
La delegada explicó que muchas trabajadoras se ven obligadas a sumar más casas para llegar a fin de mes. "Cada vez tenés que hacer más casas para poder llegar a fin de mes", expresó, aunque advirtió que esa fragmentación complica los aportes: si no se alcanza el monto mínimo mensual, la diferencia la deben pagar ellas mismas.
El transporte es otro de los gastos que golpea fuerte. Muñoz, que viaja desde la zona de Base Aérea, calculó que cada pasaje de colectivo cuesta $1.850, por lo que un viaje de ida y vuelta representa $3.700. "A mí me piden que vaya por dos horitas, por ejemplo, y no me reconocen el pasaje, termino pagando una hora", manifestó.
El precio de la informalidad
Muñoz también marcó la diferencia entre la escala salarial y lo que se paga "en la calle": mientras la referencia es de $3.900 por hora, algunos empleadores ofrecen entre $6.000 y $7.000. Esa brecha, dijo, empuja a muchas compañeras a aceptar trabajos no registrados, resignando derechos como aguinaldo, vacaciones, licencias y cobertura ante accidentes.
"Cuando hablamos de trabajo no registrado, estamos hablando justamente de un trabajo de supervivencia", afirmó, y agregó: "De cada cuatro trabajadoras, tres no están registradas".
El futuro también está en juego
La delegada cuestionó la eliminación del artículo 50 de la ley del sector, que protegía frente al empleo no registrado. Lejos de facilitar la contratación como se prometió, la medida habría profundizado la precarización.
Finalmente, alertó sobre las consecuencias a largo plazo: la falta de aportes compromete el acceso a una jubilación. "Se han roto un montón de cadenas que realmente hacen que las mujeres no podamos salir a trabajar", lamentó Muñoz, al tiempo que remarcó que las dificultades actuales no terminan en el ingreso mensual, sino que ponen en riesgo la protección futura de las trabajadoras.