Empezaron con una bolsa de semillas y hoy son 35 familias las que venden en Las Termas
Arrancaron diez familias con semillas repartidas en pandemia y hoy son más de 35 las que venden en Las Termas. Lo que encontraron en las huertas fue el motor de todo.
Lo que arrancó como un reparto de semillas en plena pandemia hoy es una feria que reúne a más de 35 familias productoras en Las Termas de Río Hondo. Paola Nazar, su coordinadora, repasó para Nuevo Diario el camino de una propuesta que creció barrio por barrio y hoy se sostiene cada fin de semana.
Según contó, el punto de partida fue el 17 de octubre de 2020, cuando la emergencia sanitaria complicaba el acceso a los alimentos. La Municipalidad termense había entregado semillas a varias familias y esas huertas empezaron a dar de más.
De la plaza Doctor Ordóñez a toda la ciudad
El debut fue en la plaza Doctor Ordóñez. "En ese momento eran diez familias que habían recibido semillas y, como empezó a haber un excedente de esa producción, apareció la propuesta de la Feria Itinerante, recorriendo distintos espacios y plazas de la ciudad", explicó Nazar.
Con el correr del tiempo, los excedentes de las huertas familiares encontraron salida en la venta directa. La coordinadora señaló que el proyecto nació justamente para "contribuir a enfrentar las dificultades alimentarias de aquel momento" y que, cuando la producción empezó a sobrar, surgió la chance de comercializarla.
Vecinos de otros departamentos se sumaron
La convocatoria ya no se limita al departamento Río Hondo. Se incorporaron familias de Jiménez y Guasayán, y también productores de la zona de Casico. Ese desembarco diversificó la oferta y tendió lazos entre las economías familiares de la región.
La feria funciona todos los sábados. Nazar remarcó que la frecuencia responde a la demanda sostenida de los vecinos y también de los turistas que llegan a la ciudad termal.
Sin agroquímicos y sin intermediarios
Uno de los ejes de la propuesta es ofrecer alimentos frescos, saludables y producidos sin agroquímicos, a precios justos. Así, los consumidores acceden a productos locales mientras las familias productoras comercializan directamente lo que cultivan y elaboran.
La venta sin intermediarios tiene un efecto concreto: los ingresos llegan directo a las familias y se fortalece el vínculo entre quien produce y quien compra. A eso se suma la promoción de hábitos de consumo responsable.
Para los pequeños productores, la feria también es una vidriera. Con esfuerzo cotidiano y organización comunitaria, sostienen sus emprendimientos y aportan al abastecimiento de alimentos en Las Termas de Río Hondo.
