Ella le pidió que no fumara en casa y él la golpeó hasta perder el bebé: la condena que sorprendió a todos
Le pidió que dejara de fumar por el bebé y él la encerró y golpeó hasta matar al feto. ¿Por qué la Justicia cambió la carátula y lo condenó solo por lesiones?
Un brutal ataque en Tunuyán terminó con una condena de seis años de prisión para Agustín Espósito Véliz, pero también con un cambio de calificación que dejó preguntas sin responder. La víctima, una joven de 18 años embarazada, perdió a su bebé tras ser golpeada salvajemente por su expareja.
Todo ocurrió el 2 de junio de 2025 en una vivienda del departamento mendocino. Según la investigación, la discusión comenzó cuando la joven le pidió a su novio que dejara de fumar dentro de la casa porque cursaba un embarazo de pocas semanas. Lejos de calmarse, el hombre reaccionó con violencia: le arrebató el celular para que no pidiera ayuda, la encerró y la golpeó repetidamente.
La víctima sufrió múltiples traumatismos, especialmente en el abdomen, que le provocaron gravísimas lesiones internas. Fue trasladada de urgencia al Hospital Scaravelli, donde permaneció 17 días en terapia intensiva y fue sometida a varias cirugías, incluida la extirpación del bazo. Durante su internación perdió el embarazo.
¿Por qué cambiaron la carátula?
La causa comenzó con acusaciones graves: tentativa de femicidio, privación ilegítima de la libertad y aborto. Sin embargo, durante el juicio oral la calificación legal se modificó y el acusado fue condenado únicamente por lesiones gravísimas. La defensa de la víctima ya adelantó que solicitará una audiencia para conocer los fundamentos de esa decisión.
La querella pidió una audiencia para el próximo 7 de julio con el objetivo de entender por qué la Justicia descartó la figura de aborto y otras agravantes. La representación de la joven cuestionó el cambio y busca esclarecer los motivos detrás de una sentencia que consideran insuficiente.
Además de las golpizas, la investigación incorporó testimonios y pericias que indican que el agresor habría obligado a la joven a ingerir té de ruda con la intención de interrumpir la gestación, un elemento que formó parte de la instrucción pero que no pesó en la condena final.
El caso conmocionó al Valle de Uco por la violencia extrema y la pérdida del bebé. Ahora, la familia de la víctima espera respuestas mientras el agresor comienza a cumplir su pena en prisión efectiva.