Elevan a juicio el femicidio de Agostina: seis acusados y una trama que estremece
La familia de Agostina Vega esperaba más detenciones y la elevación a juicio dejó un sabor amargo: dos sospechosos clave siguen libres. ¿Qué respondió la Justicia?
El fiscal Raúl Garzón cerró la investigación penal preparatoria y elevó a juicio la causa por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada a fines de mayo pasado en la ciudad de Córdoba. El cuerpo fue hallado en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra.
El principal imputado, Claudio Gabriel Barrelier (34), será juzgado como presunto autor de “homicidio triplemente calificado, por alevosía, ensañamiento y por ser cometido en un contexto de violencia de género” (femicidio), un delito que tiene como única condena la prisión perpetua.
Junto a él se sentarán en el banquillo Osvaldo Fassetta (47), Soledad Andreani (42), Marianela Soledad Palmero (30), Matías Jesús Córdoba (31) y Eugenia Ludmila Ascarruz (25), acusados de “encubrimiento agravado” por presuntamente armar una red de protección para ocultar el crimen y garantizar la impunidad.
El entramado de complicidades
Según la acusación, Fassetta, amigo de Barrelier e inquilino de la casa donde ocurrió el crimen, distrajo a la madre de la víctima durante las primeras horas críticas, desvió la investigación hacia una falsa pista, avisó a Barrelier cuando el remisero lo reconoció y guardó silencio tras notar cambios sospechosos y manchas de sangre en su propia habitación.
Andreani, expareja de Barrelier, le prestó su auto Ford Ka negro a sabiendas de las sospechas que pesaban sobre él, con el que trasladó los restos al descampado. Además, colaboró en la limpieza del vehículo, lo alojó en su casa y mintió ante el padre de la niña para instalar la hipótesis de una fuga voluntaria.
Palmero, actual pareja conviviente de Barrelier y dueña de la vivienda, habría escuchado los ruidos y gritos de Agostina durante la madrugada, borró los mensajes de alerta por orden del femicida, ocultó evidencias (ropa y teléfonos) y colaboró en simular una fachada de cohesión familiar frente a la Policía.
Córdoba y Ascarruz, inquilinos de la planta alta de la casa a la hora del femicidio, escucharon los ruidos, pero acordaron un “pacto de silencio” y no dijeron nada.
Abusada y asesinada
Se presume que la menor fue abusada sexualmente y asesinada en una casa de barrio Cofico, a la que arribó engañada el 23 de mayo. Se investiga la trama de complicidades que permitió mantener el cuerpo escondido y descartarlo en el descampado en el que fue hallado días después.
“Fue una investigación profunda y de alto contenido científico”, consignó un vocero judicial ante la consulta periodística.
El fiscal continuará con la investigación de otros hechos que surgieron del expediente principal, presuntamente delictivos, pero independientes del crimen de Agostina.
Reacciones encontradas
El abogado Eduardo Medina Allende, defensor de Fassetta, calificó de “papelón” la decisión de Garzón porque faltarían otras medidas de prueba: “Son un montón de cosas que no se van a aclarar nunca”, señaló.
En tanto, la letrada Fernanda Alaniz, representante legal de Gabriel Vega, padre de la víctima, se mostró disconforme con la elevación a juicio porque, según consideró, restan las detenciones de Viviana Brizuela, madre de Barrelier, y un amigo del principal imputado conocido por el apodo de “Tele Vieja”.
Por su parte, el abogado Carlos Nayi, quien patrocina a los abuelos de Agostina, dijo estar “bastante conforme” con la medida procesal y consignó que “se confirman las hipótesis” que la Querella anticipó. Sostuvo que Barrelier era “el jefe de la banda” y los demás implicados “integraban un equipo de encubridores”.
La otra acusación
El fiscal Garzón también formuló el requerimiento de citación a juicio contra Barrelier como presunto autor de “privación ilegítima de la libertad calificada por mediar violencia y amenazas”, en concurso real con “abuso sexual con acceso carnal calificado por el uso de arma de fuego, en grado de tentativa”, por el ataque sufrido en mayo de 2025 por una joven solo identificada como Milagros (20).
Según la acusación, Barrelier la habría engañado para que fuera a su casa, donde la encerró y, bajo amenaza, la obligó a desnudarse y la ató de manos y pies con cinta adhesiva. El abuso sexual no llegó a consumarse debido a que la víctima logró soltarse y escapar semidesnuda a la vía pública.
También pidió llevar a juicio a Marianela Palmero, acusada de “encubrimiento agravado”.