El Yarco dejó Alemania y su profesión para apostar al humor: ahora lo llamó Pergolini
¿Qué fue lo que dejó atrás en Alemania para dedicarse al humor? El Yarco estuvo en el programa de Pergolini y contó su historia, pero lo que se viene en San Juan es otra cosa.
Mauricio Nozica, el ingeniero en alimentos que dejó su carrera en Alemania para dedicarse al humor, fue uno de los invitados del programa "Otro día perdido", el ciclo que conduce Mario Pergolini. En la emisión compartió pantalla con la actriz Laura Esquivel y repasó su historia personal y profesional con el estilo que lo hizo conocido en San Juan.
El artista, popularmente llamado el Yarco, se convirtió en uno de los protagonistas de la noche y mostró una faceta distinta a la del personaje. Detrás del humor, hay una vida marcada por un cambio de rumbo poco habitual.
De Alemania al escenario
Ingeniero en alimentos y radicado durante años en Alemania, Nozica tomó una decisión que reordenó todo: dejar en segundo plano su profesión para apostar por la actuación y el humor, lo que siempre había disfrutado.
Desde entonces recorrió escenarios y construyó una identidad propia dentro de la escena humorística. Su propuesta empezó a trascender las fronteras de San Juan y hoy forma parte de una gira que busca consolidarlo a nivel nacional y también en distintos puntos de Latinoamérica.
La aparición en el ciclo de Pergolini es otro paso en ese recorrido. Para el sanjuanino, la televisión nacional se suma a una carrera que arrancó en escenarios más pequeños y que ahora lo encuentra frente a nuevos desafíos.
Vuelve a casa con "Manso Yarco"
Pero la repercusión televisiva no es lo único. En San Juan ya tiene una nueva cita con su público: el próximo 10 de octubre estrenará "Manso Yarco" en el Teatro Sarmiento, un espectáculo pensado para llevar su mirada sobre la vida y el humor al escenario.
Mientras su nombre suena cada vez más fuerte fuera de la provincia, Mauricio Nozica vuelve a casa con un nuevo show y una historia que demuestra que cambiar de rumbo también puede convertirse en el mejor espectáculo.