El vínculo que lo condenó: un padre santiagueño abusó de su hija y ya sabe dónde cumplirá la pena
Una madre denunció lo que sospechaba que pasaba dentro de su propia casa. Años después, un tribunal oral escuchó todos los testimonios y tomó una decisión que cambia el futuro de un hombre de apellido Ibarra. ¿Qué terminó pasando con la pena que pedían?
Sergio Alejandro Ibarra fue condenado a 9 años de prisión por abusar sexualmente de su propia hija, menor de edad al momento de los hechos. El fallo se conoció tras el juicio oral en el que se analizaron todas las pruebas reunidas durante la investigación.
La sentencia fue dictada luego de un debate en el que se incorporaron elementos clave, entre ellos la Cámara Gesell realizada a la niña, informes psicológicos y médicos, testimonios y otras pericias. Con ese material sobre la mesa, la Justicia declaró a Ibarra responsable de los delitos que se le imputaban.
La acusación y el pedido de pena
Ibarra había llegado a juicio acusado de "abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo y la guarda" y "corrupción de menores", en concurso real. Según la acusación, el hombre habría aprovechado el vínculo paterno, la guarda y la relación de confianza con la menor para cometer las conductas de carácter sexual por las que terminó sentado en el banquillo.
Durante el juicio, la querella, representada por el abogado Lucas Cabañas, adhirió al pedido de la Fiscalía, que había solicitado una pena de 14 años de prisión. Finalmente, el tribunal resolvió imponerle 9 años de condena.
Tras el veredicto, Ibarra deberá cumplir la pena alojado en el Penal de Varones, según lo dispuesto por la Justicia.
El origen de la causa
La investigación se había iniciado a partir de la denuncia realizada por la madre de la menor. A lo largo del proceso se incorporaron distintos informes profesionales y pericias que luego fueron analizados como parte de la prueba presentada en el juicio oral.
El caso conmocionó a Santiago del Estero y terminó con una condena que, por ahora, deja conforme a la querella y a la Fiscalía, aunque el pedido original de pena era más alto.