El temporal les volteó la plantación que una familia rural cuidó durante 25 años y que tenía un destino muy claro: pagar los estudios de un hijo. Lo que el viento se llevó en minutos, y lo que ahora peligra en el campo misionero.
Los temporales que golpearon el sur y el centro de Misiones dejaron un tendal en el campo. La Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM) advirtió por las pérdidas económicas que enfrentan las familias productoras de San Javier, Itacaruaré, Panambí y Colonia Los Galpones, donde el viento arrasó forestaciones, galpones de tabaco, instalaciones y animales.
El presidente de la entidad, Miguel Mendoza, contó que detrás de los daños materiales hay historias de trabajo que se derrumbaron en minutos. Una de ellas es la de un productor amigo suyo que perdió toda su plantación de eucaliptos.
El ahorro que el viento se llevó en minutos
"Un productor amigo perdió toda su plantación de eucaliptos, el viento los volteó. Está muy afectado, fueron 25 años de trabajo y era su ahorro. Estaba evitando vender hasta que su hijo empiece a estudiar en la universidad, era su inversión de años y perdió todo, eran unas 7 hectáreas de forestaciones de eucaliptos", relató Mendoza.
El caso muestra la fragilidad de las inversiones rurales frente a los eventos climáticos extremos. Una forestación implica años de mantenimiento y espera hasta el momento del aprovechamiento. Cuando se cae, no se pierden solo árboles: desaparece un ahorro familiar y una expectativa económica armada a largo plazo.
Panambí, Itacaruaré y los galpones de tabaco
En Panambí los daños pegaron fuerte en los galpones de tabaco, tanto en las estructuras como en el acopio. En Itacaruaré, la Federación identificó afectaciones de peso.
"En Itacaruaré tenemos 11 productores afectados de manera importante, aún estamos resolviendo la situación de emergencia con ayuda de la Municipalidad y otros organismos de la provincia que nos dan una mano, pero las pérdidas económicas sufridas son la mayor preocupación de los productores, porque se necesitará ayuda para analizar toda esta situación y asistencia para las familias rurales para que puedan salir adelante. Esto, según los pronósticos, recién comienza", expresó el titular de FARM.
La entidad trabaja en dos frentes que se superponen: atender las urgencias de las familias damnificadas y evaluar cómo recuperar la capacidad productiva de los establecimientos. Mendoza adelantó que en los próximos días se reunirán en la Federación para medir el alcance de las pérdidas y que tomarán contacto con el Ministerio del Agro y la Producción para evaluar alternativas de acompañamiento.
Además, este viernes 6 de noviembre habrá una reunión de productores en Santiago de Liniers para analizar la situación del agro en la provincia, presente y futuro.
San Javier y la crecida del río Uruguay
En San Javier el problema no es solo el viento: la creciente del río Uruguay mantiene en alerta a los productores y pobladores de la costa, aunque las lluvias no fueron tan intensas como en otras zonas rurales.
"Esta semana comenzó a ceder un poco el agua, y eso nos trae alivio, pero sabemos que hay que prepararse porque noviembre y diciembre enfrentaremos condiciones climáticas complejas, con lluvias intensas e inundación", señaló Mendoza.
Desde FARM recomendaron a los ganaderos anticiparse: revisar los caminos, planificar salidas seguras para la hacienda, cuidar la sanidad animal y mantener la documentación al día. Son medidas para reducir riesgos ante eventuales inundaciones y problemas de acceso a los establecimientos.
El operativo provincial tras el temporal
En paralelo, el Gobierno de Misiones desplegó un operativo de asistencia en las localidades afectadas por el temporal que azotó Panambí y la zona cercana al río Uruguay. El ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, aseguró que más de 10.000 efectivos de la Policía provincial están disponibles para intervenir y destacó el trabajo coordinado de los organismos desde las primeras horas de la emergencia.
Durante una recorrida por las viviendas dañadas, el funcionario señaló que personal policial, equipos de salud y agentes de Protección Civil trabajaron en el lugar para asistir a los vecinos y evaluar las consecuencias del fenómeno.
Pérez mencionó el caso de una mujer identificada como Elisa, que logró resguardarse junto a su hija durante el paso del tornado, y sostuvo que otras personas atravesaron situaciones similares.
"Hay gente que ha perdido sus casas, que ha perdido todo y que vuelve a empezar", expresó el ministro, que dijo haber recibido principalmente palabras de agradecimiento de los damnificados. También remarcó la importancia de articular tareas con Salud Pública, Protección Civil, el Ministerio de Ecología y las demás instituciones que intervienen.
El fenómeno se registró el miércoles alrededor de las 8 y afectó a Puerto Panambí, Puerto Rosario, Paraje Dorado, Pedregullo, Paraje Chico Alférez y Colonia Resingero. Dejó más de 100 damnificados, tres personas con lesiones leves y daños en viviendas, galpones, plantaciones, vehículos y caminos. El operativo sigue con relevamientos, recuperación de pertenencias, reparación de techos y despeje de caminos.
"Lo catalogaba de tornado por la furia"
El intendente de Panambí, Rosendo Fuchs, confirmó que más de 100 familias sufrieron daños de distinta magnitud en sus viviendas. Advirtió que el restablecimiento del servicio eléctrico podría demorar entre tres y cuatro días y marcó como prioridades recuperar los techos y garantizar el agua potable.
Aunque todavía no estaba establecido oficialmente si el fenómeno fue un tornado, el jefe comunal describió la intensidad de los vientos. "Yo lo catalogaba de tornado por la furia, la dimensión de lo que fueron los fuertes vientos y por la destrucción que provocó", manifestó. Mencionó árboles centenarios quebrados y viviendas a las que les arrancó los techos por completo.
Fuchs relató que estaba en la Municipalidad cuando se produjo el momento más intenso, que duró unos cinco minutos. Al salir encontró los accesos bloqueados por árboles caídos y postes y cables eléctricos sobre las calles. Una de sus primeras medidas fue comunicarse con la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (CELO) para pedir el corte del suministro y evitar accidentes. También convocó a la Policía y al personal municipal para dimensionar los daños.
El ministro de Gabinete, Carlos Sartori, se reunió el jueves con empresarios y advirtió que el gobernador preparaba una declaración de emergencia climática para Misiones, una medida que abriría una instancia institucional para abordar las consecuencias de los temporales.
La industria maderera, en alerta
Guillermo Sato, empresario forestoindustrial y miembro de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (APICOFOM), describió un panorama preocupante y dijo que las lluvias no dan tregua.
"Tenemos un montón de reportes de empresas de distintos rubros, no solo la forestoindustria, con muy graves pérdidas en infraestructura, como tinglados, máquinas, materia prima y producto terminado. La situación, que ya de por sí venía muy complicada, se está agravando mucho más rápido", sostuvo.
Sato advirtió que las proyecciones climáticas generan incertidumbre, porque las lluvias podrían intensificarse en los próximos meses y extender sus efectos hasta febrero de 2027. Frente a ese escenario, indicó que el sector comenzó a trabajar en medidas y gestiones conjuntas para reducir los daños en las industrias, los productores y la infraestructura vial.
Reconstruir, mientras todavía se apaga el incendio
Mientras los operativos atienden las urgencias, la preocupación de los productores rurales se corre hacia lo que viene después. Recuperar un galpón, reponer animales, reparar instalaciones o volver a levantar una forestación exige inversiones que muchas familias no están en condiciones de afrontar.
El testimonio de Mendoza le pone rostro a esa dimensión de la emergencia: detrás de las siete hectáreas de eucaliptos caídas había 25 años de trabajo y un ahorro pensado para el futuro de una familia.
Para FARM, evaluar los daños y articular con los organismos provinciales serán pasos necesarios para identificar necesidades y gestionar asistencia. La preocupación se profundiza ante los pronósticos de nuevas condiciones climáticas adversas en noviembre y diciembre.

