El viedmense que rompió el cronómetro y ya no sabe dónde guardar tanto oro
Parecía que el viernes ya tenía su página escrita en la mañana, con una plata en el C1 500. Pero a la tarde Aramís Sánchez Ayala volvió al agua y bajó el cronómetro a un registro que dejó a todos atrás. El detalle que lo cambia todo.
El canotaje argentino volvió a festejar en los Juegos Suramericanos y el nombre que quedó grabado en la cima es el de un palista de Viedma. Aramís Sánchez Ayala se consagró campeón en la final del C1 1000 metros con un tiempo récord de 3:40.47 y sumó su segunda medalla dorada en la cita continental.
La definición fue contundente. En la línea de llegada, el brasileño Filipe Vieira se quedó con la plata y el colombiano Daniel Pacheco completó el podio con el bronce. Detrás quedó la estela de un palista que atraviesa un momento inolvidable.
Porque el oro del C1 1000 no llegó solo. Sánchez Ayala ya había tocado el cielo en el C2 500 metros, prueba que ganó junto al platense Santiago Piedras. Y en la mañana de este viernes, antes de su consagración, había sumado una medalla de plata en el C1 500 metros con un registro de 1:41.05.
Viedma también brilla en otros frentes
El impacto de la capital rionegrina no se limita a las pruebas individuales de Sánchez Ayala. La delegación argentina contó con otros representantes locales que dejaron su huella.
El palista viedmense Vicente Vergauven integró la tripulación masculina que se consagró campeona en la final del K4 500 metros, junto al bahiense Agustín Vernice, Gonzalo Carreras (Baradero) y el santafesino Rubén Rézola. Todos remaron en el mismo bote dorado.
En tiro con arco, Iván Nikolajuk redondeó una actuación destacada: sumó una medalla de plata en arco compuesto y una de bronce en el equipo mixto de recurvo, donde compartió formación con Eugenia González Briozzo.
Argentina se afianza en el segundo lugar
Con el empuje de los atletas viedmenses, la delegación argentina mantiene un paso firme en el medallero general. Acumula un total de 250 medallas: 68 de oro, 70 de plata y 112 de bronce.
Con esa cosecha, el país se ubica holgadamente en el segundo puesto de la tabla general, escoltando a Brasil (276 preseas) y por delante de Colombia (168), que completa el podio de naciones.
