El video que revive la noche en que "Locomotora" Castro fue campeón en Tucumán y el fallo que nadie digiere
El fallo dividido que lo consagró campeón mundial en Villa Luján todavía genera bronca: Johnson nunca aceptó el resultado y el caso terminó en la Justicia. ¿Qué pasó esa noche en Tucumán?
El 12 de agosto de 1994, Jorge "Locomotora" Castro se subió al ring de Villa Luján con un objetivo claro: quedarse con el título vacante de los medianos de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Enfrente tenía a Reggie Johnson, un estadounidense que también llegaba con argumentos para llevarse la corona. Lo que pasó después quedó grabado en la historia del boxeo argentino, aunque no exento de polémica.
La pelea fue pareja y áspera. Cada asalto alimentó interpretaciones distintas y, cuando los jueces entregaron las tarjetas, el fallo dividido favoreció a "Locomotora". Castro levantó los brazos, pero la discusión recién comenzaba.
Un fallo que dejó más dudas que certezas
"Castro dejó más dudas que certezas", tituló uno de los medios de la época. La frase resumía el clima: el triunfo deportivo convivía con las preguntas sobre la decisión de los jueces. Johnson no ocultó su disconformidad, cuestionó el resultado y la disputa por el reconocimiento del título siguió después de la campana. En los días siguientes, el caso sumó un capítulo judicial que puso en discusión la validez de la consagración. El cinturón estaba en manos de Castro, pero las cuentas pendientes continuaron.
El santacruceño tenía su propia lectura de lo que había pasado arriba del ring. "Reaccioné por la fuerza de la gente", dijo después de la victoria. Habló de nervios, de presión y de una noche vivida con una intensidad difícil de disimular. Incluso llegó a anunciar que dejaría el boxeo dentro de un año.
No parecía una celebración convencional. Era, a su manera, la reacción de un hombre que acababa de alcanzar la cima y que todavía intentaba procesar lo que había sucedido. La historia iba a demostrar luego que aquella corona no era un punto de llegada.
El reinado y la revancha
El reinado de "Locomotora" se extendió hasta diciembre de 1995, cuando perdió el título frente al japonés Shinji Takehara, en Tokio. En el medio, tuvo su revancha ante Johnson. Su carrera profesional terminaría luego con 144 peleas, 130 triunfos y 90 nocauts. Los números ayudan a dimensionar al campeón, aunque no alcanzan para explicar al personaje.
Castro tenía una forma de habitar el boxeo que iba más allá de las estadísticas. Su apodo, sus gestos, sus declaraciones y su manera de pararse frente a una pelea lo convirtieron en una figura reconocible incluso para quienes no seguían habitualmente el deporte. Fue campeón mundial, protagonizó combates memorables y construyó una relación con el público que sobrevivió a sus mejores años arriba del ring.
Muró ayer, a los 59 años, después de descompensarse en un bingo de Morón. La noticia devolvió su nombre a las portadas de todo el mundo y obligó a repasar una carrera que tuvo noches inolvidables. Para Tucumán, ese recorrido tiene una fecha propia y un escenario concreto.
El ring de Villa Luján, una multitud en las tribunas, Johnson enfrente, las tarjetas que encendieron la discusión y "Locomotora", con los brazos en alto, convertido en campeón mundial.
El tiempo pasó y las dudas sobre aquella pelea quedaron en las páginas del archivo. Pero Tucumán no fue una escala más en la vida de Castro: fue el lugar en el que empezó su reinado mundial.