El video que expone a los chatarreros: los sorprendieron arrojando una heladera y el funcionario les soltó una frase que se hizo viral
Un video muestra a chatarreros arrojando una heladera en un camino de Campo Quijano. La reacción del funcionario y el plan para frenar los microbasurales.
Un operativo sorpresa en Campo Quijano destapó una práctica que venía creciendo a escondidas: chatarreros que convierten los márgenes del pueblo en un vertedero clandestino. El director de Servicios Públicos, Patricio Suárez, capturó el momento exacto en que un grupo descargaba una heladera en plena vía pública y les espetó: “No vengan a ensuciar mi pueblo”.
El hecho ocurrió el viernes por la mañana en el camino a Pucará, una ruta secundaria que une a Rosario de Lerma. Según informó el municipio, los hombres fueron interceptados por personal de Servicios Públicos mientras intentaban dejar abandonado el electrodoméstico en un sector alejado del casco urbano.
¿Cómo fue el operativo?
Suárez contó que llegó al lugar después de que vecinos alertaran sobre la maniobra. “Los seguí hasta que abandonaron la jurisdicción”, relató el funcionario, quien además dio aviso a la Policía por precaución. En el video que él mismo difundió se lo escucha increpar a los chatarreros, quienes tras el cruce de palabras levantaron sus pertenencias y se retiraron.
Pero el episodio no fue un caso aislado. Desde el municipio aseguran que ya vienen siguiendo los movimientos de estos vehículos y que identificaron varios puntos donde se están formando microbasurales con restos de electrodomésticos: heladeras, televisores, cocinas y otros elementos aparecen tirados en terrenos periféricos y banquinas.
La mecánica del problema
Según explicó Suárez, el modus operandi se repite: los chatarreros recorren los barrios ofreciendo comprar elementos en desuso, cargan lo que les sirve y luego se deshacen del resto en lugares alejados, donde el control es más difícil. “Yo respeto su trabajo, no tengo ningún problema con que trabajen”, aclaró el funcionario, pero marcó un límite: “Hay cuestiones de respeto que tienen que mantener y una de esas es no ensuciar el lugar donde vivimos”.
La preocupación municipal no es nueva. El caso de este viernes se suma a un seguimiento que comenzó después de advertencias provenientes de La Silleta. Allí ya se habían detectado movimientos sospechosos de vehículos dedicados a la recolección de chatarra, que luego aparecían denunciados en jurisdicción de Quijano.
¿Qué hará el municipio?
Ante la repetición de estas descargas ilegales, el municipio anunció que comenzará a aplicar sanciones. Se usarán las normas ambientales y las ordenanzas que prohíben utilizar la vía pública para este tipo de actividades. Además, se reforzarán los controles junto a la Policía para identificar los recorridos habituales de estos vehículos y los puntos donde descargan.
“No es tierra de nadie”, advirtió Suárez, dejando en claro que la extensión territorial de Campo Quijano no será excusa para permitir que se sigan formando basurales. El mensaje es directo: ganarse la vida con la chatarra no habilita a ensuciar el pueblo. Una cosa es reciclar, otra muy distinta es entrar, levantar lo que sirve, tirar lo que sobra y seguir de largo.