El video de 2 minutos y 39 segundos que cambió la causa del triple femicidio de Florencio Varela
Una de las tres jóvenes asesinadas en Florencio Varela quedó registrada en un video de poco más de dos minutos y medio. El archivo estaba en el celular de un narco peruano detenido por otra causa y, según los investigadores, habría circulado entre la banda. Qué muestra y a quién compromete.
La investigación por el triple femicidio de Florencio Varela sumó una prueba que podría reordenar el expediente: un video donde se registran las torturas a una de las tres jóvenes asesinadas. La filmación apareció en el celular de un hombre de nacionalidad peruana detenido por otra causa de narcotráfico, según informó Primer Plano Online.
Las víctimas fueron Brenda Del Castillo y Morena Verdi, ambas de 20 años, y Lara Gutiérrez, de 15. Las tres vivían en La Matanza. El hallazgo del video llevó a que el sospechoso quede a disposición del Juzgado Federal N° 2 de Morón, que lleva la causa.
Qué muestra la filmación
El registro dura dos minutos y 39 segundos y, de acuerdo con la pesquisa, habría circulado entre miembros de la organización criminal mediante la aplicación Zangi. Para los investigadores, ese dato confirma una de las hipótesis iniciales: las agresiones se filmaron para enviar un mensaje entre bandas narco.
El sitio Encripdata, especializado en narcotráfico, publicó que en la grabación se oye a un hombre amenazar a una de las jóvenes mientras la torturan. La amenaza es explícita contra la víctima.
El video también comprometería a Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”, señalado como principal sospechoso. Según esa información, Valverde aparecería en la escena del crimen.
Secreto de sumario y detenidos
Tras el descubrimiento, la causa volvió transitoriamente a secreto de sumario. La medida busca habilitar nuevas diligencias y avanzar sobre evidencias que podrían modificar el rumbo de la investigación.
El expediente está a cargo del juez federal de Morón Jorge Ernesto Rodríguez y del secretario Ignacio Calvi. Por ahora hay 18 personas detenidas y al menos cinco prófugos, con pedidos de captura nacionales e internacionales.
El magistrado calificó los asesinatos como un caso de violencia extrema contra las mujeres por motivos de género, en un contexto de criminalidad organizada vinculado al narcotráfico y la explotación sexual.
La causa está caratulada como homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, ensañamiento, alevosía y violencia de género, reiterado en tres hechos y en concurso real entre sí.