El viaje de egresados que casi nadie podía pagar y la jugada que cambió todo
Un funcionario de Río Grande contó cómo nació el programa de Egresados, pensado para familias que no podían pagar el viaje de fin de primaria. Este año sumaron escuelas de Ushuaia y ya piensan en toda la provincia. ¿Qué los convenció?
El programa de Egresados de Río Grande arrancó una nueva edición y, por primera vez, sumó escuelas de Ushuaia. La movida busca que los chicos de sexto grado tengan su cierre de ciclo sin que la economía familiar sea un obstáculo.
Así lo confirmó Sebastián Bendaña, gerente ejecutivo de la Agencia Municipal de Deportes, Cultura y Turismo. La iniciativa nació hace tres años, cuando muchas familias ya no podían costear un viaje de fin de primaria.
“Entendíamos la complejidad de muchos niños y niñas, y sobre todo de los papás y las mamás de chicos de sexto grado, porque está muy difícil hacer un viaje de egresados quizás como era en otros tiempos”, explicó el funcionario.
Una experiencia distinta, lejos del aula
El programa está pensado para estudiantes que terminan la primaria. La propuesta les ofrece una vivencia compartida fuera de la escuela, con actividades recreativas y convivencia. Todo se desarrolla en la planta municipal de campamentos, a unos 20 kilómetros de Río Grande, un predio equipado para recibir contingentes.
Este año, la novedad es la incorporación de algunos establecimientos de Ushuaia. Según Bendaña, se trata de una prueba piloto para evaluar cómo funciona el esquema con grupos de otras localidades.
“Hemos sumado algunas de Ushuaia para empezar a hacer las primeras pruebas con ellos también, para ver que todo salga de la mejor manera y quizás el año que viene poder invitar y hacer todo un circuito con todas las escuelas de la provincia”, anticipó.
El objetivo: que nadie se quede sin su cierre
La idea central es garantizar un cierre de etapa para quienes no acceden a un viaje tradicional. La experiencia combina convivencia, recreación y tiempo compartido con compañeros y docentes en un ámbito diferente al escolar.
“Siempre está bueno que los chicos, tengan la edad que tengan, en un cierre de ciclo tengan la posibilidad de encontrarse en otro ámbito distinto a lo que es la escuela”, sostuvo Bendaña.
El Municipio también busca que las familias puedan acompañar el proceso de alguna manera, aunque no participen de todas las actividades.
Un predio de cinco hectáreas
La planta de campamentos ocupa cinco hectáreas y cuenta con camas, gas, sanitarios y los servicios necesarios para alojar a los grupos. Según el funcionario, el espacio ya es usado por estudiantes y vecinos de distintos puntos de Tierra del Fuego, y se consolidó como una herramienta municipal para actividades educativas y recreativas fuera del casco urbano.
La ampliación hacia Ushuaia es solo el primer paso. Si la experiencia resulta satisfactoria, el objetivo municipal es avanzar en 2027 hacia una convocatoria que incluya escuelas de toda la provincia y convierta al programa en una propuesta de alcance provincial.