El vestuario de un club de pueblo esconde una obra que no se ve como el teatro común
El teatro de siempre no alcanzaba: la obra que llega a Rosario se mete en un vestuario de club y el público queda a centímetros de la escena. Dos funciones por domingo en Platea Alta, con un detalle que cambia la experiencia.
Hay obras que no eligen el escenario: lo habitan. Un hueco, el material que el porteño Juan Pablo Gómez estrenó en 2009 dentro del vestuario de un club, llega ahora a Rosario con un elenco local y una apuesta que mezcla teatro, instalación y una intervención del espacio difícil de encasillar.
La versión rosarina recupera aquella idea original y la traslada a Platea Alta (Salta 1857), donde se podrá ver todos los domingos de octubre con dos funciones consecutivas, a las 19 y a las 20.30. La dirección está a cargo del maestro local Eduardo Ceballos, con asistencia de Julieta Lancellotti, y el elenco lo integran Leo Zucca, David Fiori y Javier Fernández.
Qué pasa adentro de ese vestuario
La historia reúne a tres amigos en el vestuario de un club de pueblo. Una ausencia inesperada los convoca y los empuja a revisar una historia compartida desde la infancia. Afuera, el pueblo sostiene las apariencias; adentro, ellos hablan, recuerdan, toman, discuten y vuelven sobre lo que alguna vez soñaron.
Entre la amistad, la bronca y los recuerdos aparece una pregunta incómoda: cuánto de la vida que llevan adelante eligieron de verdad y cuánto simplemente aceptaron. Así lo describe el propio equipo artístico en el parte de prensa que difundió para anunciar las funciones.
“Una noche encerrados en un vestuario puede ser suficiente para descubrir que, a veces, el verdadero lugar del que necesitamos escapar está mucho más cerca de lo que creemos”, completa la gacetilla.
Un formato que rompe con la sala tradicional
Desde su concepción, Un hueco es un híbrido: toma recursos de la obra de teatro, de la instalación escénica y de la intervención espacial. Esa combinación la emparenta con el llamado site-specific, esas piezas pensadas para un lugar determinado que no tiene por qué ser teatral.
La versión original se estrenó en 2009 y tuvo como intérpretes a Patricio Aramburu, Nahuel Cano y Alejandro Hener. Con los años recorrió distintos espacios y festivales, y sumó réplicas en escenarios del país y del exterior. La propuesta está pensada para pocos espectadores de cercanía, igual que aquella primera vez, y por eso se ofrece con dos funciones consecutivas cada domingo.
Para agendar
Un hueco está recomendada para adolescentes y adultos. Las funciones arrancan este domingo 4 y siguen todos los domingos de octubre, a las 19 y 20.30, en Platea Alta (Salta 1857). Las anticipadas se reservan al 341-371-8552. En Instagram: @unhueco.rosario.