El velocista santacruceño que se fue a vivir a Buenos Aires para correr en la élite
El velocista santacruceño que dejó los Juegos de la Araucanía para instalarse en Buenos Aires y entrenar en el Cenard: a qué apunta su carrera y qué prueba lo tiene obsesionado.
Santiago Guidetti, conocido como "El Liebre", repasó en Tiempo FM 97.5 su carrera, el sacrificio del alto rendimiento y el sueño de llegar a un Mundial o a los Juegos Olímpicos.
El atletismo de Santa Cruz tiene en Guidetti a uno de sus máximos exponentes recientes. El joven velocista dejó una marca imborrable en los Juegos de la Araucanía y hoy se entrena en el Cenard con la mira puesta en las grandes citas internacionales.
De la Patagonia al Cenard
Durante cinco años, Guidetti participó en los Juegos de la Araucanía y siempre subió al podio. Sus últimas tres presentaciones fueron consagratorias: se adjudicó la medalla de oro en los 100 metros llanos, la prueba emblemática del certamen.
Aquella experiencia en Chile, signada por la camaradería y una organización de excelencia, representó el cierre de una etapa dorada a nivel regional.
Pero el éxito no llegó por azar. Hace poco más de un año y medio, la búsqueda de un mayor crecimiento deportivo lo llevó a tomar una decisión drástica: radicarse en Buenos Aires. Desde entonces, su vida transcurre entre entrenamientos de doble turno en el Cenard y trabajos específicos en el club de Villa Ballester, alternando con las exigentes jornadas que realiza cuando visita su provincia natal.
El entrenamiento invisible
El camino hacia la velocidad pura requirió una adaptación constante. En sus inicios, su talento polifuncional lo llevó a destacar también en el fútbol, donde se desempeñaba como delantero de área con una velocidad innata que dejaba atrás a los defensores rivales.
Sin embargo, la inclinación natural por el atletismo terminó por imponerse y decidió volcarse de lleno a las pruebas de 100 y 200 metros.
Hoy su rutina diaria es una demostración de rigor absoluto. El trabajo en el gimnasio con ejercicios unipodales y de potencia busca maximizar la explosividad, mientras que las sesiones de saltos y pasadas se sostienen incluso frente a condiciones climáticas adversas, como los fuertes vientos que suelen azotar las pistas.
Lejos de amedrentarse por los registros cronométricos bajo presión —como aquellos obtenidos con viento en contra en torneos metropolitanos—, el atleta asume cada contratiempo como un escalón más en su curva de aprendizaje.
El sueño olímpico
Con la humildad que lo caracteriza y el firme respaldo de su entorno, Guidetti ya tiene la mira puesta en el cierre del calendario anual y en los desafíos venideros dentro de la categoría.
Con el horizonte puesto a largo plazo en citas de máxima jerarquía internacional como un Mundial o los Juegos Olímpicos, el velocista santacruceño se consolida no solo como un orgullo provincial, sino como una de las grandes realidades del atletismo argentino.
Desde los estudios de Tiempo FM, el reconocimiento quedó sellado con la promesa de mantener abiertas las puertas de la casa grande del deporte santacruceño para cuando decida regresar a su tierra.