El único rincón del país donde el empleo no para de crecer: qué tiene Neuquén que el resto no
La economía argentina está partida en dos: mientras la mayoría de las provincias pierde empleo, una sola logra crecer en todo. El motivo tiene nombre propio y a miles de familias les cambia las cuentas, aunque el dato que lo explica no es el que muchos imaginan.
Neuquén es la única provincia argentina que logró aumentar al mismo tiempo su producto geográfico y el empleo privado registrado, según un informe del Centro de Estudios de la Economía Permanente (CEPEC). El dato surge en medio de una economía nacional que avanza a dos velocidades bien distintas.
Mientras las variables financieras mostraron una fuerte estabilización, la economía real sigue partida. Los últimos datos del INDEC sobre industria y construcción reflejan esa brecha: caen los sectores que más mano de obra concentran, pero crecen los ligados a la energía.
El contraste con el resto del país
A nivel nacional se perdieron 241.176 puestos de trabajo privados registrados desde noviembre de 2023. La ocupación asalariada quedó en niveles similares a los de 2016. La industria manufacturera retrocedió 15,1% respecto de 2023 y la construcción 15,4%: entre ambas explican el 61,5% de la pérdida laboral acumulada.
En ese escenario, Neuquén aparece en el extremo opuesto. Impulsada por Vaca Muerta y el desarrollo de infraestructura energética, expandió su producto geográfico un 36,9% entre 2023 y 2025. El empleo privado registrado creció 5,8% en el mismo período, contra un promedio nacional que cayó 2,2%.
El contraste se ve mejor con otras provincias extractivas. En Salta, por ejemplo, el producto creció 2,9% pero el empleo se derrumbó 9%. La diferencia, según el informe, está en la capacidad de Neuquén de absorber mano de obra: la demanda de servicios petroleros, transporte, logística y obras de hidrocarburos sostiene a toda la economía provincial.
Los números que preocupan
El INDEC difundió este martes los indicadores de julio. La industria manufacturera cayó 4,9% interanual y 5% contra junio. En los primeros siete meses del año acumula una baja de 2,6%. Doce de las dieciséis divisiones industriales mostraron caídas: entre las más golpeadas están maquinaria y equipo (-26,7%), prendas de vestir (-15,9%) y productos textiles (-13%).
La construcción tampoco da tregua: el ISAC retrocedió 4,5% interanual en julio y 4,6% frente a junio. Aun así, el acumulado de enero a julio conserva un crecimiento de 1,7%.
En el otro extremo, los sectores ligados a los recursos naturales siguen de racha. La refinación del petróleo creció 8,1% interanual, y también subieron madera y papel (7,1%), otro equipo de transporte (2,6%) e industrias metálicas básicas (1,6%).
Qué dice la gente
La consultora D'Alessio Irol relevó que un 66% de los encuestados considera que la situación económica está peor que el año pasado, mientras que un 33% cree que está mejor. Las expectativas para el año próximo también empeoraron: un 37% piensa que la economía estará mejor dentro de un año y un 59% cree que estará peor.
En cuanto a la situación personal, el 67% percibe que está peor posicionado que hace un año, un punto más que el mes previo.
El informe del CEPEC advierte, de todos modos, sobre los límites de un crecimiento concentrado en enclaves de alta intensidad de capital. El desafío de los próximos mil días, dice, es que la estabilidad macroeconómica se traduzca en un derrame que conecte la bonanza neuquina con los sectores que hoy quedaron afuera.