El último argentino que vio al Papa antes del quirófano habló del viaje: "Si hay que reprogramar, se reprogramará"
El arzobispo de San Juan fue el último argentino en ver al Papa antes de la internación. Lo encontró con buen semblante y confiado en los médicos, pero sobre el viaje a Argentina fue claro: "Si hay que reprogramar, se reprogramará".
El arzobispo de San Juan, monseñor Jorge Lozano, se convirtió en el último prelado argentino en reunirse cara a cara con el papa León XIV antes de que el Pontífice fuera internado y operado por un adenocarcinoma pulmonar. Desde Roma, el monseñor contó cómo encontró al Santo Padre y qué pasará con la visita apostólica que estaba prevista para noviembre.
En diálogo con la prensa, Lozano llevó tranquilidad sobre el ánimo del Papa antes de entrar al quirófano: lo vio de "buen semblante, buen tono de voz" y "confiado en los médicos que lo estaban atendiendo". El encuentro, que estaba agendado desde hacía tres meses, se desarrolló con normalidad y se extendió casi media hora.
Qué se habló en la audiencia privada
Durante la reunión, ambos conversaron sobre los proyectos para la juventud en Argentina, la vigilia que se planea en el Monumento de los Españoles y la histórica visita a la Basílica de Luján. Esos temas formaban parte del itinerario apostólico que el Papa tenía pensado concretar en el país.
Sin embargo, la convalecencia posoperatoria puso en duda si el viaje podrá hacerse en la fecha fijada. Consultado al respecto, Lozano fue categórico y se alineó con la postura de la Conferencia Episcopal Argentina y del Gobierno nacional.
"Queremos privilegiar la salud del Papa. Si hay que reprogramar, se reprogramará", afirmó el arzobispo, y remarcó que la visita pastoral no está atada a una efeméride rígida sino al deseo de recibirlo en óptimas condiciones físicas.
La decisión final, en manos de los médicos
Lozano aclaró que la definición dependerá exclusivamente de la evolución médica tras el alta hospitalaria y de las recomendaciones del equipo del hospital Agostino Gemelli. Mientras tanto, la Iglesia argentina y las comunidades diocesanas siguen con las cadenas de oración por la pronta recuperación del Santo Padre, a la espera de las definiciones oficiales que el Vaticano emitirá en los próximos días.