El último adiós a “Pichi”, el querido personaje que murió solo en un banco de Junín
¿Qué encontró el vecino que lo vio tirado en el parque que lo llevó a dar aviso a la policía? La historia de “Pichi”, que murió solo y con frío, esconde un último gesto que nadie esperaba.
La ciudad de Junín de los Andes amaneció este domingo con una noticia que golpeó a todos: Miguel Ángel Pichiñanco, “Pichi”, el hombre en situación de calle que era parte del paisaje urbano, fue hallado sin vida en un banco del Parque Centenario, tapado apenas con una manta y con temperaturas bajo cero.
El hallazgo ocurrió en el Paseo del Parque Centenario, en Coronel Suárez 555 casi esquina Don Bosco, el punto más concurrido de la vida social de la localidad. Según informó a LM Neuquén el comisario inspector Félix Gómez, Coordinador Operativo de la Dirección Lagos del Sur, a las 11:15 un vecino alertó a la policía sobre un hombre tendido que no respondía.
Juan Carlos Rocha (58) circulaba por el sector de puestos de artesanías cuando vio un bulto cubierto con una manta rosada. Al acercarse, notó que la persona no reaccionaba a los llamados y dio aviso a las autoridades. Diez minutos después llegó la ambulancia y la médica del hospital local constató que ya no había signos vitales.
Una muerte sin violencia
El hombre tenía unos 52 años y era conocido por sus antecedentes de consumo de alcohol. Personal de Criminalística y el médico policial preservaron la escena y, tras el examen externo, concluyeron que no había signos de violencia ni traumatismos: se trató de una muerte de causa natural, de etiología desconocida. El cuerpo fue entregado a su familia y trasladado a su comunidad.
El dato que estremece lo aportó la FM Cordillerana, que dio a conocer la noticia en primer lugar. “El sábado se lo había visto en la zona de la municipalidad. A la noche se quedó en los bancos del Centenario. Se quedó dormido. El frío fue intenso todo el fin de semana, con registros bajo cero. No resistió”, informaron.
El último adiós de un vecino
Días antes de su muerte, el vecino Emilio Palla tuvo el último contacto con él y lo contó en sus redes sociales. “Este miércoles que pasó me estacioné frente al Cordillerano, fue él y me golpeó el vidrio del auto para pedirme dinero, pero nos largamos a chistear y charlar. Esa noche hacía frío y él tenía mucho frío. Me dio lástima de no tener cómo ayudarle, le dije por qué no te vas para el campo Pichi, andás pasando frío acá, pero él se reía nomás como siempre. Así que le di el dinero que quería y se fue. Solamente le dije que Dios te bendiga y cuídate Pichi”, relató.
Su reflexión cierra la historia: “Por demás mal que ande una persona o esté en ese estado de alcoholismo, es ayudarle con lo que pueda y hablar, porque no sabés si mañana esa persona está con vida”.
Un personaje que deja su huella
“Pichi” había llegado desde su paraje natal de Pampa del Malleo, a unos 30 kilómetros de Junín, como tantos jóvenes del área rural que buscan oportunidades. No las encontró. Y como relatan quienes lo conocieron, se fue quedando, tirándose a la bebida, transformándose en una figura familiar de las esquinas, pidiendo una moneda, siempre con una sonrisa.
Juan Linares, de FM Cordillerana, lo resumió así: “Era un personaje urbano. Vino del área rural como tantos que llegan a Junín y al no encontrar oportunidades muchas veces se tiran a la bebida”.
Sus restos son velados en Pampa del Malleo, en el domicilio de la familia Pichiñanco, y recibirán cristiana sepultura este lunes 7 a las 15 horas. Se va Pichi. Se lo va a extrañar por el pueblo.