El ufólogo que desafió a la Policía por los caballos mutilados y anticipa nuevos casos
Cortes precisos, tejidos extraídos y una explicación oficial que no convence: un ufólogo asegura que los caballos de Río Mayo no murieron por carroñeros y anticipa que el fenómeno podría repetirse en la Patagonia.
Sergio Soria, investigador de fenómenos ovni, salió a cuestionar la versión oficial sobre los caballos mutilados en Río Mayo y advirtió que podrían aparecer más casos en la Patagonia. El ufólogo aseguró que los animales no fueron atacados por carroñeros, como sostiene la Policía, y los vinculó con experimentos genéticos que se realizarían en naves extraterrestres.
El caso mantiene en vilo a la localidad chubutense desde hace semanas. Los equinos aparecieron con cortes precisos y partes del cuerpo extraídas, lo que despertó todo tipo de teorías. Mientras las autoridades hablan de depredación, Soria insiste en que hay algo más detrás.
¿Qué dice el investigador?
En declaraciones a ADN Sur, el ufólogo descartó de plano la hipótesis del chupacabras, la criatura legendaria a la que muchos vecinos señalaron como responsable. Para él, las marcas en los animales son demasiado quirúrgicas como para ser obra de un animal salvaje.
Su teoría apunta a algo mucho más complejo: experimentos genéticos que se llevarían a cabo a bordo de naves extraterrestres. Según Soria, los cortes y la extracción de tejidos coinciden con un patrón que ya se habría visto en otros puntos del planeta.
El investigador también cruzó a la Policía, que había atribuido las muertes al accionar de animales carroñeros. Para Soria, esa explicación no resiste el análisis de las heridas encontradas en los caballos.
¿Nuevos casos en la Patagonia?
Lo que más preocupa a los pobladores de la zona es el pronóstico que lanzó el ufólogo: podría haber nuevos casos en la Patagonia. Soria no dio precisiones sobre cuándo ni dónde, pero aseguró que el fenómeno estaría lejos de terminar.
Mientras tanto, el misterio sigue creciendo en Río Mayo y las versiones se multiplican. La Policía mantiene su postura, pero los vecinos no terminan de conformarse con la explicación oficial. Y con un investigador que insiste en el origen extraterrestre, la polémica está lejos de apagarse.