El trueno de agua que nadie esperaba: La Fragua rugió con furia tras el temporal
La Cascada La Fragua, en el norte neuquino, rugió con furia tras el temporal. Un fotógrafo local capturó el imponente espectáculo de 40 metros de caída. ¿Te lo vas a perder?
Este lunes, el norte neuquino fue testigo de un espectáculo natural que dejó sin aliento a quienes lo presenciaron. La Cascada La Fragua, con sus 40 metros de caída, se transformó en un trueno de agua después del aluvión que azotó la región.
El fotógrafo y guía local Brian Muñoz no dudó en calzarse las botas y salir a capturar el momento. "En la mañana de este lunes de julio me dispuse a salir en busca de las postales que, por el temporal de lluvia y nieve, era asegurado tal evento natural", relató a LM Neuquén. Con la cámara al hombro, recorrió el sendero de 0,6 km hasta la pasarela final, donde el rugido del agua lo envolvió todo.
"La caminata fue tranquila y con la emoción de ver así de majestuoso este increíble salto de agua", contó. Al llegar, el espectáculo era total: entre 35 y 40 metros de agua cayendo con fuerza, levantando bruma que empapaba el cañón y un sonido que retumbaba como un trueno.
¿Qué hace única a La Fragua?
Ubicada a solo 4 km de Manzano Amargo, en el Departamento Minas, esta cascada se alza a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Su nombre no es casual: el golpe del agua contra las rocas recuerda al ruido de una fragua de herrero. El sendero, de dificultad baja a media, culmina en una pasarela justo frente a la caída, ofreciendo una vista privilegiada.
Para Brian, La Fragua es mucho más que un destino turístico. "Es un lugar que para mí especialmente ofrece una energía increíble, y jamás deja de sorprenderme; en todas sus estaciones te deja sin palabras", expresó con emoción. "Solo queda observar y retratarlo para que quede en la memoria y en la retina de cada persona que lo puede ver a través de mis trabajos".
El corazón de Manzano Amargo
Malvina Antiñir, presidenta de la Comisión de Fomento de Manzano Amargo, definió a La Fragua como "un impresionante salto de agua de 40 metros de altura, un atractivo turístico patrimonial rodeado de gran belleza natural cuyo caudal varía según la época del año". Destacó que está "en el corazón de Manzano Amargo y rodeada de un entorno natural único en la región del Alto Neuquén", y la catalogó como "el punto turístico principal del lugar", que se complementa con las cascadas La Escondida y Las Tapaderas.
¿Cuándo visitarla?
La experiencia cambia según la temporada. En primavera y verano, el clima acompaña y el caudal se nutre del deshielo de la Cordillera del Viento, haciendo el sendero más accesible. En invierno, el paisaje se cubre de nieve y el salto puede congelarse parcialmente, ofreciendo una postal única, aunque con precaución por el hielo y el frío.
Brian, que recorre y registra el Alto Neuquén desde hace años, invita a descubrir estos tesoros. "Sin dudas, no debemos irnos lejos de nuestro país para ver eventos como este; solo tenemos que esperar el momento justo y buscar esos espacios", afirmó. "El norte neuquino tiene esa magia que atrae y atrapa, y esa es la idea: poder mostrar cada rincón como lugares únicos, mágicos, llenos de energía. Dónde debemos cuidarlos porque son lo que nos rodea y embellece".