El truco que los parrilleros no quieren que sepas para que el pollo quede jugoso

La técnica del brining, un baño en salmuera antes de cocinar, es el secreto para que el pollo a la parrilla quede jugoso. Se mezcla un litro de agua con tres cucharadas de sal y se deja reposar una hora en heladera.

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El truco que los parrilleros no quieren que sepas para que el pollo quede jugoso

El pollo es uno de los cortes más elegidos para la parrilla, pero muchas veces queda seco y arruina su sabor. Un simple baño en salmuera antes de cocinarlo puede ser la solución definitiva. La técnica del “brining” es el secreto que los asadores no te quieren contar y es muy sencillo de aplicar.

¿En qué consiste la técnica del “brining”?

Cuando se cocina pollo a la parrilla, las fibras de la carne se contraen y expulsan la mayoría del agua, dejándolo seco. Para evitarlo, el brining propone sumergir el pollo en una salmuera (agua con sal) antes de la cocción.

La preparación es simple: mezclar un litro de agua con tres cucharadas de sal. A esta mezcla se le pueden agregar especias para que funcione también como un marinado, dándole mayor sabor a la carne, aunque esto queda a consideración del que realiza la receta.

Una vez lista la salmuera, se coloca el pollo dentro del líquido, se tapa el recipiente con papel film y se lleva a la heladera por lo menos una hora. Durante ese tiempo, la sal se adhiere a la carne y realiza su proceso químico, logrando que retenga parte del agua durante la cocción.

Otros secretos para un pollo a la parrilla perfecto

Además del brining, hay otros trucos de parrilleros experimentados que ayudarán a que el resultado final sea ideal.

Uno de los procesos fundamentales es la descongelación. Lo ideal es hacerlo dentro de la heladera, sacando el pollo del freezer entre 18 y 24 horas antes. Cuando ya está descongelado, se lo deja a temperatura ambiente durante 15 o 20 minutos antes de ponerlo en la parrilla.

Otro consejo es no retirar la piel del pollo al cocinarlo. Aunque aporta calorías, la piel influye en la jugosidad final por el sabor que le da la grasa. Si no se quiere comer, se debe retirar una vez cocido.

En cuanto a la cocción, siempre hay que colocar primero la parte de los huesos mirando al fuego, para que esa parte se cocine inicialmente. Además, la cocción debe ser lenta: el pollo tarda más que la carne de vaca. Si recibe calor muy fuerte, puede parecer cocido por fuera pero quedar crudo por dentro, lo que no es recomendable para la salud.

La salmuera se puede combinar con un marinado, para que el sabor del pollo sea perfecto. Foto: Freepik.
La salmuera se puede combinar con un marinado, para que el sabor del pollo sea perfecto. Foto: Freepik.

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