El truco de la cinta y el encendedor que promete eliminar para siempre las etiquetas rebeldes
Un truco casero viral con cinta adhesiva y encendedor promete eliminar por completo las etiquetas rebeldes de vasos, platos y frascos sin dejar residuos.
¿Cansado de batallar con esas etiquetas que nunca se despegan del todo y dejan un pegote imposible? Un truco casero que se volvió viral promete acabar con ese problema de una vez por todas. Solo necesitás cinta adhesiva y un encendedor.
Las etiquetas de precio, códigos de barra o stickers que vienen pegados en vasos, platos, frascos y otros productos suelen ser muy difíciles de sacar. En la gran mayoría de casos, se despegan por partes, quedan restos de papel o incluso dejan una capa de pegamento que es complicada de quitar incluso con agua y jabón.
¿Cómo se hace el truco de la cinta y el encendedor?
La creadora de contenido Denise Sanchez compartió en su cuenta de Instagram @soy.denise, donde la siguen 8.000 personas, un video en el que puso a prueba ese truco casero para quitar por completo las etiquetas, sin dejar ningún resto de papel o pegamento.
Tal como mostró, el método consiste en pegar un pedazo de cinta adhesiva transparente, la que usualmente se usa para embalar, sobre la etiqueta o sobre los restos que quedaron adheridos a la superficie del objeto. La cinta debe quedar bien apoyada, sin que se formen burbujas ni arrugas. Lo ideal es que toda la etiqueta esté en contacto directo con la cinta. En caso de que sea muy grande, se pueden usar varios pedazos de cinta, sin dejar espacios sin cubrir.

En el segundo paso, hay que usar el encendedor. En específico, lo que se tiene que hacer es pasar la llama por encima de la cinta y la etiqueta. En caso de no tener un encendedor, se puede reemplazar por otra fuente de calor, como un fósforo o incluso la hornalla. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado de no dejar quieta la llama en un mismo lugar por varios segundos, dado que el plástico se puede quemar y comenzar a derretirse. Por eso, la mejor manera de hacerlo es mover lentamente la llama, sin detenerse en ningún momento.
Luego de haber calentado la zona por algunos segundos, y sin dejar que se enfríe, hay que sacar la cinta adhesiva con cuidado. Al despegarla, la etiqueta saldrá junto con la cinta y se desprenderá por completo, sin dejar ningún resto de papel o pegamento sobre la superficie.
“Creer o reventar. Funcionó. Es espectacular. Muy buen hack”, concluyó Denise en la publicación, donde se ve con claridad la efectividad de este truco casero. En caso de que queden algunos restos, solo basta con repetir el mismo proceso una vez más. Otra opción es terminar la limpieza con un algodón o un papel con alcohol.
¿Por qué funciona este método?
La respuesta es sencilla: al recibir calor, el pegamento tiende a ablandarse y pierde toda la resistencia que tiene cuando está frío, por lo que la etiqueta puede desprenderse con facilidad. De esta manera, ya no hace falta raspar con la uña, un cuchillo o virulana estas etiquetas, que están presentes en todo tipo de objetos: desde vasos y platos hasta frascos.