El triple frente de Bullrich: guerra con Villarruel, autonomía en el Senado y el plan de Karina para CABA
Karina Milei recibió a legisladores porteños mientras Bullrich chocaba con Villarruel por la ley de Propiedad Privada. ¿Qué se cocina en el Senado y en CABA?
Mientras Patricia Bullrich veía naufragar otra vez su proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado, Karina Milei recibía en la Casa Rosada a los legisladores libertarios y bullrichistas de la Ciudad de Buenos Aires. La secretaria general escuchó las iniciativas porteñas y hablaron de candidatos propios para 2027.
¿Qué pasó en la reunión con Karina?
La hermana del presidente se encontró con Pilar Ramírez, jefa del bloque violeta en la Legislatura y presidenta del partido en CABA, junto a ediles, equipos técnicos y el nuevo secretario de Prensa, Fabián Fernández. Los diputados porteños plantearon problemas como la acumulación de residuos, las barreras ferroviarias y la falta de desarrollo en el sur de la Ciudad. También presentaron proyectos y avances de la plataforma de gobierno para 2027.
Según un presente, se habló de tener un candidato propio sin definir nombres ni perfiles. Tampoco se mencionó a Bullrich, aunque no la descartan del todo. El martes, Bullrich y Ramírez compartieron un acto con mujeres solidarias.
El choque con Villarruel
Bullrich cruzó a la vicepresidenta sin nombrarla tras el fracaso del proyecto: “Millones de argentinos nos votaron para transformar la Argentina. El que llegó con este proyecto y no está dispuesto a defenderlo, debería dar un paso al costado”. Villarruel había manifestado su desacuerdo y pedido suspender la sesión.
Horas antes se filtraron chats entre ambas donde Bullrich le sugería renunciar. Villarruel negó haberlos difundido: “Yo no filtro conversaciones privadas. Menos las pongo en grupos de chats o llamo a periodistas para hacer notas. Esos son métodos usuales de la casta”. También el tuitero Santiago Oría le pidió la renuncia.
Autonomía en el Senado
El escenario se complicó en la Cámara Alta. Una fuente parlamentaria dijo a El Destape: “Los votos estaban pero Federico (Sturzenegger) no estaba muy convencido”. Pero la falta de acuerdo del ministro nunca fue un limitante para Bullrich. También influyó que faltaran senadores para una votación holgada.
El bullrichismo sostiene: “Una vez que el proyecto de ley entra al Senado la decisión es nuestra”. Por eso avanzan con cambios sin el aval de la Casa Rosada, como ocurrió con la reforma laboral o la ley de Glaciares. Aseguran que tenían los votos pero prefirieron pasar la discusión al 6 de agosto para lograr una mayoría más amplia.