El trend de los '80 llegó a Catamarca con fotos que no necesitan inteligencia artificial
¿Qué lugares de la Catamarca de los '80 y otras décadas reaparecen en estas fotos reales que desataron la nostalgia?
Una publicación con imágenes auténticas de la Catamarca de los '80 y otras décadas se volvió viral y despertó una ola de nostalgia. La autora, Natalia Lorena Fernández, armó una selección de fotos reales que invita a viajar al pasado sin filtros ni tecnología.
“Catamarca se suma al trend viral de los '80... pero con fotos reales”, escribió Fernández en su cuenta, donde suele compartir material histórico de la provincia. La propuesta reúne imágenes de distintos puntos y momentos que forman parte de la memoria colectiva de los catamarqueños.
Qué lugares aparecen en las fotos
Entre los recuerdos que rescata la publicación figuran Nonina, en Rivadavia y San Martín; el Bar Fabianita, en la curva del ex Regimiento; La Farola, en Rivadavia y avenida Güemes; la Pizzería Los Maestros, sobre calle Rivadavia; y la Sociedad Española, en avenida Virgen del Valle y Colón.
También se pueden ver imágenes del Paseo General Navarro-La Alameda, la Heladería Cantegril, el Hotel Güemes, el dique El Jumeal en 1984, una antigua perfumería, la Galería Catamarca y recuerdos del servicio militar.
La selección suma fotos de empleados del supermercado San Martín, heladeros en la Plaza 25 de Mayo en 1985, la vieja Terminal de Ómnibus junto a un clásico colectivo Cacorba de 1988, el trencito Pirulín y hasta una visita de Luis Miguel a Catamarca.
Una invitación a compartir recuerdos
“No necesitamos inteligencia artificial para viajar al pasado. Lo hacemos con imágenes auténticas”, plantea Fernández, que busca recuperar aquellos espacios que permanecen en la memoria aunque hayan cambiado con el tiempo.
La autora invitó a quienes reconocieran los lugares a compartir sus recuerdos, contar cuál extrañan más y mencionar qué rincón de Catamarca les gustaría volver a ver. También pidió etiquetar a familiares o amigos con quienes hayan compartido alguna de esas historias. La publicación se llenó rápido de comentarios de catamarqueños que identificaron los sitios y aportaron sus propias anécdotas.
La pasión por la historia de Catamarca, sus costumbres y sus personajes siempre acompañó a Lorena. Aunque por distintas circunstancias no pudo completar el profesorado de Historia, encontró en las redes un espacio para continuar ese vínculo con el pasado y convertirse en una divulgadora que, con una mirada singular y cuidada, rescata historias, imágenes y recuerdos de los catamarqueños.
Una propuesta que, una vez más, convierte las redes sociales en un punto de encuentro entre generaciones y demuestra que los paisajes pueden transformarse, pero los recuerdos permanecen.