El tren que usan miles en Salta debía volver hace días y sigue sin aparecer
El pasaje cuesta la mitad que el colectivo y el ramal volvió a las vías tras 50 años de ausencia. Pero el tren que conecta Salta con el Valle de Lerma debía regresar hace días y siguen esperando.
El tren del Valle de Lerma tenía que estar de nuevo en las vías y no lo está. La formación que une Salta capital con Cerrillos, Rosario de Lerma y Campo Quijano fue interrumpida el 30 de septiembre por un supuesto mantenimiento de 20 días, pero el plazo venció y los usuarios siguen esperando en las estaciones.
La inquietud crece entre los vecinos de la zona, que dependen de este servicio para moverse a diario y que ya vivieron una situación parecida hace pocos meses.
Qué decía el comunicado de Trenes Argentinos
Cuando se anunció la suspensión, la empresa informó: "Trenes Argentinos comunica que, desde el 30 de septiembre quedarán interrumpidos los servicios que unen Salta y Campo Quijano, en la provincia de Salta. La suspensión transitoria, se estima de 20 días, responde a la necesidad de realizar tareas de revisión y puesta a punto del material rodante".
Según el texto oficial, esas intervenciones forman parte de "los procesos cíclicos de mantenimiento que requieren las unidades ferroviarias para conservar sus condiciones técnicas, fortalecer la seguridad operacional y sostener adecuados niveles de confiabilidad y calidad en la prestación para los pasajeros".
El comunicado también detallaba las tareas previstas: "desmontaje de pares montados, reperfilado de ruedas junto con las verificaciones y los controles dimensionales correspondientes". Y aclaraba que el ramal entre Güemes y la capital provincial seguiría funcionando con sus horarios habituales.
Ya pasaron los 20 días y el tren no volvió
El plazo se cumplió este lunes y, lejos de reanudar el recorrido, la formación continúa fuera de servicio. Ayer se completaron 21 días desde el anuncio sin novedades sobre la vuelta.
No es la primera vez en el año. En junio pasado, el tren del Valle de Lerma también había sido sacado de circulación por el "reperfilado de las ruedas", siempre con el argumento de la seguridad de los pasajeros.
Sin embargo, lo que los usuarios reclaman es otra cosa: que el tren siga siendo una alternativa accesible de transporte público. Y los números lo explican. El pasaje más caro en tren, en el tramo más largo entre Quijano y Salta, cuesta $700, mientras que el mismo viaje en colectivo sale $1450.
Horarios que no acompañan
Desde que el servicio regresó al ramal C-13 en 2021, después de 50 años de ausencia, los vecinos insisten en un pedido que nunca se resuelve: adaptar los horarios del tren a las necesidades reales de la gente.
En las horas pico, los pasajeros solo tienen a mano colectivos repletos que circulan en medio de un tránsito caótico. El tren, cuando funciona, es la opción más económica y la que evita esas complicaciones.
El contexto: la privatización en marcha
Mientras los usuarios del Valle de Lerma esperan que la formación vuelva a las vías, el Gobierno avanza con el proceso de privatización de los trenes argentinos.
El esquema plantea entregar el control de la infraestructura ferroviaria bajo un modelo de acceso abierto y proyecta extender el período de explotación privada por medio siglo. El plazo máximo para presentar ofertas vence el 11 de noviembre y ya hay grandes empresas internacionales interesadas en quedarse con el manejo de los trenes del país.