El tren que uniría Calingasta e Iglesia con Chile: un sueño que el Congreso aprobó pero nunca se hizo realidad
El Congreso aprobó la ley 5078 en 1910 para unir Calingasta e Iglesia con Chile a través del Ferrocarril Trasandino. ¿Qué pasó con ese proyecto que prometía desarrollo?
En la historia ferroviaria de San Juan hay un proyecto que logró lo que pocos: el aval del Congreso de la Nación. Sin embargo, nunca pasó del papel. Se trata de la línea que conectaría Calingasta e Iglesia con Uspallata, Mendoza, y de allí con el Ferrocarril Trasandino hacia Chile.
La ley 5078, sancionada en 1910, autorizaba la construcción de un ramal desde Uspallata hasta Calingasta e Iglesia. Así lo reveló una nota del diario El Orden de ese año, rescatada por el investigador Gustavo Trigo, referente de Ferroclub San Juan A7.
“Esa ley permitía que el Ferrocarril Trasandino, que unía Mendoza con Chile, tuviera un ramal hacia Calingasta y luego hacia Iglesia. Hubiera sido muy positivo”, explicó Trigo a Diario La Provincia SJ.
¿Qué localidades habría conectado?
El investigador imaginó un trazado con estaciones en Barreal, Calingasta, Tamberías, Bella Vista, Las Flores, Pismanta y Rodeo. “Cualquier persona de San Juan podía ir a esas estaciones para viajar a Mendoza o Chile”, destacó.
En una época donde el automóvil no era común en los departamentos alejados, el tren habría sido una revolución. “Hubiera sido importantísimo para las comunidades y para que los productores llevaran sus productos al puerto de Valparaíso. Lamentablemente, nunca se concretó”, lamentó Trigo.
Un ferrocarril con sangre sanjuanina
El Ferrocarril Trasandino tenía un vínculo especial con San Juan: sus impulsores, los hermanos Clark, eran hijos de madre sanjuanina y padre inglés, aunque nacidos en Chile. “Originariamente era de capitales ingleses”, recordó Trigo.
Así, el destino quiso que este proyecto quedara archivado, pero su historia sigue viva en los archivos y en la memoria de quienes sueñan con ver rieles en los valles sanjuaninos.