El tren de los salteños volvió a rodar, pero los pasajeros ya tienen otro reclamo
El tren del Valle de Lerma volvió a rodar y para miles de familias salteñas eso cambia la cuenta del mes: el boleto cuesta menos de la mitad que el colectivo. Pero los pasajeros ya avisaron que el alivio no alcanza y apuntan a un reclamo que lleva años sin respuesta.
Después de semanas de incertidumbre, los vecinos del Valle de Lerma volvieron a ver pasar el tren. El servicio que une Campo Quijano con Salta, con paradas en Rosario de Lerma y Cerrillos, retomó su recorrido el viernes pasado, tras dos suspensiones por tareas de mantenimiento que habían encendido las alarmas entre los usuarios.
El alivio, sin embargo, viene con sabor a poco. Los pasajeros venían reclamando un aumento de horarios y frecuencias, y esa respuesta todavía no llegó. Aun así, la vuelta del ramal es leída como un primer paso para seguir peleando por los cambios que todos piden.
Un ramal que estuvo 50 años ausente
El recorrido del C-13 no es un detalle menor para los salteños. Estuvo fuera de las vías durante medio siglo y regresó en 2021 gracias a la insistencia de la Junta Promotora del Tren y al respaldo de las autoridades provinciales. Desde entonces se consolidó como una alternativa económica para moverse entre localidades.
Las suspensiones de junio, motivadas por el "reperfilado de las ruedas", habían generado malestar en un grupo de usuarios que ya está cansado de perder oportunidades. La vuelta del servicio descomprime esa preocupación, aunque no resuelve el fondo del reclamo.
La diferencia que pesa en el bolsillo
En un contexto económico complicado para las familias, el tren se presenta como una opción concreta. El tramo más largo, entre Quijano y Salta, cuesta 700 pesos, frente a los 1450 del pasaje general de colectivo. Y desde Cerrillos hasta la capital salteña, el boleto baja a solo 500 pesos.
Para subir no hace falta reservar ni sacar pasaje con anticipación: alcanza con la tarjeta de Saeta. Esa simpleza es parte del atractivo que los pasajeros defienden.
La Junta vuelve a la carga
El sábado se reunieron los integrantes de la Junta Promotora del Tren, que preside su fundador, Luis Borelli. Allí decidieron encarar una nueva pulseada para que el servicio responda, de una vez por todas, a lo que reclama la gente. La evaluación es dura: en cinco años, este servicio estratégico nunca logró funcionar como se esperaba.
La frustración por los horarios, que no acompañan las necesidades de los pasajeros y dejan sin servicio las horas pico, no les quitó el interés ni la esperanza de un cambio cercano. Desde la Junta apuntaron a los horarios que consideran ideales.
"Si logramos un recorrido a las 13.30 y a las 18.30 sería buenísimo. Además de un recorrido al menos los fines de semana", dijeron.
También admitieron que esperan que el tren pueda integrarse a un sistema unificado de transporte con Saeta, de modo de dar respuestas más amplias a los usuarios.
Privatización en marcha
Mientras todo eso se discute, el futuro del servicio se juega en otra cancha. Está en marcha el proceso de privatización nacional de los trenes, convocado a través de una licitación pública internacional a fines de agosto pasado. El plazo máximo para presentar ofertas vence el 11 de noviembre próximo.
La nueva concesión del sistema del Belgrano Cargas incluye al Ramal C-13 en sus tramos operativos de la provincia: Salta - Güemes y Salta - Quijano. Para los pasajeros del Valle de Lerma, el tren volvió a rodar, pero las preguntas sobre su futuro siguen sobre las vías.