El tren de carga que pasó de noche por Simoca y despertó una pregunta que nadie responde
Un tren de carga cruzó de madrugada frente a la vieja estación de Simoca y el video no tardó en llenarse de mensajes. Entre los comentarios, un pedido que se repite desde hace años y que todavía nadie responde.
Un video que registró el paso nocturno de un tren de carga por la vieja estación de Simoca se llenó de comentarios en las últimas horas, la mayoría de vecinos que evocaron los años en que los trenes de pasajeros llegaban repletos a esa misma galería hoy silenciosa.
El registro comienza con el pitido de la locomotora que avisa de su avance a los desprevenidos, seguido por el característico traqueteo de las ruedas metálicas sobre las vías. En las imágenes se ve a la formación bambolearse suavemente mientras pasa a centímetros de la galería de la estación, en plena madrugada.
El video no es extenso y no tiene narración. No la necesita: la sola imagen del convoy y su acompasado sonido alcanzaron para que la publicación se llenara de mensajes. La mayoría recordó aquellos años en los que los vagones de pasajeros se sucedían, repletos de viajeros, junto a la estación que hoy permanece en silencio.
Una estación que se niega a desaparecer
El lento pero inexorable ocaso del ferrocarril convirtió a las otrora bulliciosas estaciones en tristes y mudos monumentos evocativos de un pasado de prosperidad que se fue prendido al último vagón. Las edificaciones de techos a dos aguas y galerías con detalles en madera en punta se deterioraron en algunos casos hasta perderse casi por completo; en otros, fueron restauradas y terminaron asimilándose al entorno, incorporadas a paseos públicos que aprovecharon los grandes espacios abiertos por los que ya no transitaban pasajeros cargados de bultos y valijas.
El caso de Simoca resulta singular: la estación se ubicó estratégicamente frente al predio en el que se instaló de manera definitiva la histórica Feria que desde hace más de tres siglos hace de la capital nacional del sulky el epicentro de las actividades artesanales, gastronómicas y comerciales de la región.
Hoy, con su galería elevada, su verja de hierro y su tradicional cartel que ostenta el vocablo de raíces quechuas que la ciudad tomó de uno de los pueblos originarios de la región, la estación forma parte del paseo que cada sábado atrae a miles de personas. Recorrerla permite contemplar la feria desde afuera, alejarse del bullicio que suele dominar el laberinto de puestos de venta y, para los nostálgicos, evocar aquellos años en los que la visita cotidiana de los trenes animaba la cotidianeidad de los simoqueños.
El pedido que se repite en los comentarios
Entre los muchos mensajes que despertó el video, no faltaron los que abogaron por el regreso del tren de pasajeros, remarcando su importancia como herramienta de desarrollo para los pueblos del interior. La publicación volvió a agitar un sentimiento de evocación que, a juzgar por las reacciones, sigue intacto en Simoca.