El trastorno de la sangre que se esconde en Rosario y muchos desconocen
¿Sabías que una alteración de la sangre poco conocida se diagnostica más seguido de lo que imaginás en Rosario? Hemorragias, moretones y otros signos que no deberías ignorar.
Hemorragias nasales espontáneas, moretones que aparecen sin razón aparente o sangrados excesivos tras una extracción dental pueden ser señales de un problema hereditario en la coagulación. En Rosario, esta alteración se diagnostica con una frecuencia que sorprende a los especialistas, aunque la mayoría de quienes la padecen ni siquiera lo sabe.
La enfermedad de von Willebrand, un trastorno de la coagulación de origen genético, es más común de lo que se cree en la ciudad. Según datos nacionales, el 12% de las personas con problemas de coagulación presenta esta condición específica, pero la falta de diagnóstico sigue siendo una deuda pendiente.
¿Qué síntomas delatan esta alteración?
Quienes la padecen pueden presentar sangrados nasales frecuentes, encías que sangran con facilidad, menstruaciones abundantes y prolongadas en mujeres, o incluso hemorragias internas graves durante una cirugía. Los signos varían de leves a severos, dependiendo del caso.
Laura Fornasiero, bioquímica especialista en hematología y directora del Laboratorio LAHT de hemostasia y trombosis de Rosario, es contundente: “Hay mucho subdiagnóstico”. La experta insiste en que la difusión es clave para detectar casos que hoy permanecen ocultos.
¿Cuántas personas podrían tenerla en Argentina?
No hay cifras exactas a nivel nacional, pero una publicación de la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular estima que 1 de cada 1000 personas podría tener esta condición. Traducido a números, serían alrededor de 46 mil argentinos con la enfermedad, aunque la mayoría nunca lo sabrá.
“Uno puede tenerlo y que no se presente ningún problema grave, pero siempre es recomendable saberlo”, destaca Fornasiero. En Rosario, la mayor parte de los diagnósticos corresponden a casos leves o moderados.
¿Cómo se llega al diagnóstico?
El camino comienza en el consultorio del hematólogo. “Para definir este problema de coagulación se necesita la parte médica, la evaluación clínica. Se diagnostica por una serie de signos y síntomas del paciente, además de los resultados de laboratorio”, detalla la bioquímica.
Los análisis básicos de coagulación, como los que se hacen en un prequirúrgico, no son suficientes. “El estudio para von Willebrand es específico, no se piden en ese contexto”, aclara la especialista. Recién cuando hay sospecha concreta se solicita la prueba específica.
Al laboratorio LAHT llegan pacientes de Rosario y la zona con antecedentes familiares, sangrados llamativos tras una cirugía o atención odontológica, o mujeres con sangrado menstrual abundante. “No es algo infrecuente, al contrario”, subraya Fornasiero.
La importancia de conocerlo
La mayoría de quienes tienen este trastorno lleva una vida completamente normal. Pero saberlo permite tomar medidas preventivas ante situaciones de riesgo como una operación, un parto o una extracción de piezas dentarias. “Dentro de las enfermedades hemorrágicas hereditarias es la más frecuente pero muchos no saben que la tienen”, remarca la bioquímica.
Si bien la enfermedad está presente en todas las poblaciones, es más común entre personas con ascendencia europea, algo muy frecuente en Argentina. Los especialistas recomiendan que si un familiar fue diagnosticado, el resto consulte al hematólogo aunque no presente síntomas.