El Torneo Regional les cambia las cuentas a los clubes de Comodoro: el número que no cierra
Los clubes de Comodoro hacen malabares para sostener el Torneo Regional: viajes, seguridad y árbitros que se llevan buena parte del presupuesto. ¿Alcanza con la recaudación de entradas?
La CAI y Jorge Newbery llegan como líderes a la previa de la tercera fecha del Torneo Regional Federal Amateur, pero detrás de la campaña deportiva hay una cuenta que los dirigentes miran con preocupación. Participar del certamen les exige a los clubes de Comodoro Rivadavia un presupuesto que puede superar en un 120% al que destinan al fútbol de la Liga local, incluso cuando la meta sea solo competir y no pelear por el ascenso.
La estimación surge de consultas con dirigentes de instituciones que juegan la edición 2026/2027. El salto no está solo en los planteles: los refuerzos traen alojamiento, comida y logística, y contratar un entrenador también pesa en la estructura. A eso se suman los viajes, con pasajes o combustible, hoteles y comidas para las delegaciones.
Un viaje que ya dejó marca
El antecedente más fresco es el de Jorge Newbery en las semifinales de enero en Río Gallegos: ese traslado costó alrededor de $12 millones. Si el equipo hubiera llegado a una final por el ascenso, solo esos dos partidos podían haber elevado el gasto de viaje a unos $35 millones, según las estimaciones relevadas.
El contexto económico juega en contra porque los valores de aquella etapa quedaron viejos frente a los aumentos en combustibles, alojamiento y remuneraciones. Por eso la recaudación por entradas se volvió clave: el valor de referencia de un ticket hoy es de $20.000 y, en el caso de Newbery, lo recaudado en el último encuentro habría alcanzado para proyectar el financiamiento de varios compromisos de la primera fase.
Seguridad, ambulancias y árbitros: la lista que no para
Desde el 1 de septiembre de 2026 rige un nuevo esquema de tarifas para la policía adicional. Cada agente afectado a un evento deportivo cuesta $66.590 por partido: el 95% es efectivo y el 5% restante, arancel del dispositivo, lo que deja un ingreso de unos $63.260 para el efectivo. La cantidad de uniformados depende de cada encuentro y puede golpear fuerte: en el último clásico, Jorge Newbery habría destinado alrededor de 130 adicionales al operativo.
A eso hay que sumarle la ambulancia y el personal médico, requisitos indispensables para organizar un partido. Y el rubro que más pesa: los arbitrajes. Según los valores previstos por el Consejo Federal, el árbitro principal ronda los $230.000 por partido y cada asistente cobra cerca de $115.000. Si se suma un cuarto árbitro con un costo similar al principal, el gasto supera el millón de pesos por encuentro solo en jueces. Cuando las ternas llegan de otras ciudades, los clubes también deben cubrir viáticos y traslados.
El respaldo de Chubut Deportes
Esta semana, Chubut Deportes confirmó un aporte global de $390 millones para 26 instituciones, un promedio de aproximadamente $15 millones por club. Entre los beneficiados están Jorge Newbery, CAI, Huracán y Rada Tilly, que juegan el Regional, con la intención de colaborar en dos de los costos operativos más importantes: ambulancias y honorarios arbitrales. Para los clubes de Comodoro, ese respaldo permite aliviar parte de los gastos de cada jornada y liberar recursos para otros compromisos.
El espejo de Santamarina
La magnitud del desafío se entiende mejor al mirar categorías superiores. Santamarina de Tandil, que compite en el Federal A, arrastra una deuda estimada en $160 millones. La institución bonaerense acumuló compromisos salariales y de funcionamiento en una temporada con cuatro entrenadores en apenas seis meses, entre ellos Luis “Piti” Murúa, con paso reciente por Portugués de Comodoro, y Matías “Angelo”, que también dirigió en Jorge Newbery. A las deudas con jugadores se suman atrasos con personal médico, utileros y empleados generales.
El club incluso atravesó en los 90 problemas financieros que derivaron en la pérdida de su estadio, su sede social y terrenos. Hoy la deuda vuelve a condicionar su presente y lo tiene comprometido en la pelea por la permanencia. El caso sirve como referencia: el salto de categoría no garantiza por sí mismo una estructura capaz de sostener los nuevos costos.
Para los clubes de Comodoro, el Regional es una oportunidad deportiva con una exigencia económica muy superior a la del torneo local. El aumento no se limita a pagar jugadores o refuerzos: incluye seguridad, arbitrajes, ambulancias, viajes, alojamiento, alimentación y toda la logística de jugar fuera de la ciudad. Hasta un traslado relativamente cercano, como Rawson, puede partir de una base de entre $7 y $8 millones, mientras que avanzar en la competencia obligaría a contemplar destinos como Viedma, Neuquén o Cipolletti, con distancias y costos aún mayores.