El titular de YMAD habló del conflicto por El Alto y pidió sacarse "el saco y los mocasines"
El titular de YMAD habló del conflicto por el proyecto de litio en la Sierra de Ancasti y pidió a los funcionarios que se pongan las zapatillas e vayan a explicarle a la gente. La empresa repartió millones en utilidades, pero el número final no es el que muchos esperaban.
El presidente de Yacimientos Mineros Agua de Dionisio (YMAD), Fernando Jalil, hizo un repaso de su gestión al frente de la compañía y se refirió al conflicto que envuelve al proyecto de litio El Alto, en la Sierra de Ancasti. Lo hizo en diálogo con Mañana Central, por Ancasti Streaming.
Jalil recordó que asumió en 2020, cuando la empresa atravesaba un momento complicado. Según dijo, durante el gobierno de Macri "hubo intenciones de cerrar" la firma por un tema financiero. Hoy, en cambio, aseguró que "la compañía está en muy buen estado financiero, el 2025 dio resultados positivos".
Los números de YMAD
Con la liquidación de este año, la empresa distribuyó 22 millones de dólares en utilidades: el 60% para la provincia y el 40% para la Universidad de Tucumán. Jalil precisó que, desde hace seis años, esas ganancias provienen de la producción de Farallón Negro y ya no de Alumbrera.
En enero, la Nación salió de la sociedad. Desde entonces, la presidencia de la empresa quedó en manos del gobernador y la vicepresidencia a designación de la Universidad de Tucumán. "Yo agradezco al gobernador, le digo sinceramente, porque el trabajo fue muy largo, un proceso difícil, complejo, para hacer que la compañía dé rentabilidad", afirmó.
Extensión de la vida útil y empleo local
Entre los logros de su gestión, mencionó una mejora de "más de un 20%" en el personal catamarqueño y el primer superintendente de mina catamarqueño en la historia de la compañía.
Sobre la vida útil de Farallón Negro, recordó: "Cuando yo llegué en el 2020, se hablaba que en 3 años y medio iba a terminar el mineral". Hoy la producción se extendió 13 años y medio más, lo que garantiza el trabajo de más de 600 trabajadores.
También destacó que la empresa consolida su estructura en Catamarca: pasó de más de 100 empleados en Buenos Aires a 14. "Antes que yo llegue, estaba la empresa en Buenos Aires con oficina en Catamarca. Estamos consolidando la compañía en Catamarca", subrayó.
Proyectos y aclaraciones
Respecto de los proyectos mineros, aclaró que "hoy con MARA nosotros no tenemos relación", ya que ese vínculo es con la provincia, y que el lazo con Agua Rica se limita al arrendamiento de la planta. Anticipó que el año próximo allí se procesará el remanente de Alumbrera y que están construyendo un campamento moderno, además de que licitarán maquinaria por más de 3 millones de dólares.
Su síntesis: "cuidar lo nuestro, cuidar Catamarca, cuidar la minería, defender el ambiente y defender las poblaciones vecinas".
Jalil, que además preside el partido provincial Encuentro Catamarca, descartó ser candidato a intendente de la Capital y, sobre 2027, dijo que "falta mucho tiempo".
El conflicto por El Alto
Consultado por el rechazo de pobladores de El Alto, Ancasti y la localidad santiagueña de Frías —en estado de asamblea— a un proyecto de litio por cuestiones vinculadas al cuidado de los recursos naturales, Jalil planteó que "hay que conversar".
Sostuvo que los funcionarios de Minería y las empresas "tienen que explicar en qué consiste el proyecto, en qué consiste la exploración, si existe daño o no existe daño". "La población merece conocer todo. Entonces, yo me pongo del lado de la gente", afirmó.
Y agregó: "Hay que sacarse el saco, los mocasines, ponerse las zapatillas, irse a los lugares y explicarle a la gente".
El conflicto gira en torno al proyecto de exploración El Alto, en la Sierra de Ancasti. Según informó El Ancasti, más de 70 vecinos se reunieron en Guayamba tras la suspensión, por parte del Ministerio de Minería, de la instancia de participación ambiental prevista para fines de septiembre. Los pobladores cuestionan el acceso a la información, advierten por el impacto sobre el agua y analizan recurrir a la Justicia.