El testimonio que complica a Cristina: Fariña reveló el pacto secreto entre Néstor Kirchner y Lázaro Báez
¿Qué dijo el arrepentido sobre el pacto que impulsó el imperio de Báez? Los detalles del testimonio que complica a Cristina Kirchner.
El exfinancista Leonardo Fariña, conocido como el “valijero” arrepentido de la causa La Ruta del Dinero K, declaró en el juicio de la causa Cuadernos y aseguró que el expresidente Néstor Kirchner fue clave para el “crecimiento exponencial” del imperio de Lázaro Báez.
Fariña, que ya fue condenado en otro expediente, ahora apunta contra la expresidenta Cristina Kirchner, acusada de liderar una asociación ilícita que recaudaba coimas de empresarios de la obra pública. Su testimonio, brindado el jueves, remeció la sala del tribunal oral federal 7.
¿Qué dijo Fariña sobre la relación Kirchner-Báez?
El financista describió un vínculo que iba más allá de los negocios. “Báez era amigo con todas las letras de Néstor Kirchner, lo digo de una manera ni mala ni buena, loable, en cuanto al concepto que ellos tenían de amistad, pero a su vez tenían una relación comercial, personal”, afirmó. Y agregó: “Báez era un depositario de confianza del señor Kirchner, lo cual le facilitó no solamente las cuestiones que tienen que ver con el inicio de la empresa sino con el crecimiento exponencial que tenía”.
Según Fariña, Austral Construcciones, la empresa de Báez, gozaba de privilegios únicos. “Levantaba un teléfono, iba y cobraba”, dijo sobre la celeridad en el cobro de certificados de obra pública. Su interlocutor directo era José López, entonces secretario de Obra Pública de la Nación, bajo la órbita del Ministerio de Planificación Federal que comandaba Julio de Vido.
El testigo fue contundente al señalar que prácticamente todos los ingresos de Austral provenían del Estado: “Te dabas cuenta de que los ingresos provenían del Estado y al meterte en la parte de los números básicamente no se podía financiar un caramelo. Era imposible bajo los números fríos que se consiga un crédito para eso”.
Fariña también aclaró que su declaración ante el fiscal Carlos Stornelli en 2018 fue voluntaria. “No tuve una citación para ir, fue de carácter espontáneo”, explicó. Y detalló que, al estar en el programa de testigos protegidos, “no tenía libertad de moverme, tenía que hacer una petición. Lo que debe haber pasado es que tuve que informar mi voluntad de ir a tal lugar”.