El tendón que aguanta todo el peso del cuerpo: los 5 avisos que no hay que dejar pasar

Un kinesiólogo de General Pico explicó por qué el tendón de Aquiles, el más resistente del cuerpo, también puede romperse sin aviso. La advertencia que dio a sus pacientes y el plazo exacto para consultar.

· 4 min de lectura
El tendón que aguanta todo el peso del cuerpo: los 5 avisos que no hay que dejar pasar
El tendón que aguanta todo el peso del cuerpo: los 5 avisos que no hay que dejar pasar

El tendón de Aquiles es la estructura que más carga soporta en el cuerpo humano, pero también tiene un punto débil que, si se ignora, puede terminar en una ruptura total y una cirugía. Así lo planteó el kinesiólogo Macota Espada, columnista de InfoPico Radio 99.9 y coordinador general del área de kinesiología de Salubritas, en General Pico.

El profesional advirtió que las molestias persistentes en la zona no son un simple dolor pasajero: cuando el tendón empieza a fallar, el desenlace puede ser un desgarro completo que obliga a pasar por el quirófano y arrastra una rehabilitación larga.

Fuerte, pero no invulnerable

Espada lo describió sin vueltas: «Es el tendón que más resistencia tiene en el cuerpo humano, o sea, el que más tensión y carga resiste». Su función es clave en la bipedestación y en la marcha, porque soporta todo el peso del cuerpo en el momento en que el talón se despega del piso.

Sin embargo, esa fortaleza no dura para siempre. Con los años, y sobre todo cuando se abandona la actividad física, el tendón pierde irrigación, se erosiona con más facilidad y arranca un proceso degenerativo. La zona más comprometida está ubicada dos o tres dedos por encima del talón.

«Es un tendón que también, como es fuerte, también se vuelve débil», resumió el kinesiólogo. Entre los factores de riesgo mencionó el consumo de corticoides, el cigarrillo y la caída en la intensidad del movimiento diario.

Después de los 45, la edad de la alerta

Consultado sobre si la lesión puede aparecer a cualquier edad, Espada aclaró que puede ocurrir en cualquier momento, aunque hay una prevalencia marcada a partir de los 40 o 45 años. En los más jóvenes, la ruptura suele tener una causa traumática: golpes directos en la zona, sobreesfuerzos o sobrecargas desmedidas, y deportes con saltos repetidos como básquet, vóley o atletismo.

En el rango etario más alto, en cambio, el corte se produce de manera espontánea por la degradación de los tejidos. Por eso el profesional insistió en trabajar la elasticidad, la irrigación y el balance muscular entre cuádriceps, gemelos y glúteo mayor.

Para graficarlo, apeló a una comparación cotidiana: «Yo siempre digo que es como si uno en pleno invierno anda más abrigadito y se cuida de más: tiene menos riesgo quizás de enfermarse de una gripe que si andás expuesto al frío. El desacondicionamiento físico te predispone a tener más chances de lesionarte».

Cuando el tendón se corta

El cuadro más temido es el desgarro total de la estructura, que condiciona directamente la capacidad de caminar. En esos casos, explicó Espada, el camino es la cirugía: una reconstrucción en la que se vuelve a unir la parte distal con el segmento seccionado.

El problema aparece después. «Es un período bastante tedioso para los pacientes porque lleva mucho tiempo de posquirúrgico, de reposo, mucha regulación de la estructura del tendón para que no vuelva a romperse», detalló. Y comparó: si bien no llega a los plazos de un ligamento cruzado, se trata de una de las rehabilitaciones más extensas del miembro inferior.

Ejercicios excéntricos: la herramienta que mejor funciona

En materia de prevención y de recuperación, el kinesiólogo destacó los ejercicios excéntricos, los que hoy muestran mejores resultados. Se trata de trabajos en los que el músculo y el tendón generan fuerza mientras se elongan, es decir, cuando los extremos se distancian en lugar de acercarse.

Ese tipo de rutina se aplica tanto antes de la lesión, como medida preventiva, como en las distintas etapas de la rehabilitación una vez producido el daño.

Las señales que no hay que dejar pasar

Espada dejó una pauta concreta para la audiencia: cuando el tendón molesta por más de tres o cuatro días, hay que consultar. Los signos de alerta son varios:

  • Dolor al levantarse a la mañana.
  • Rigidez o entumecimiento después de períodos largos de inactividad.
  • Sensación de pinchazo al retomar la marcha.
  • Inflamación visible en la zona.
  • Molestias que aparecen tras varios días de sobrecarga, como el trote sostenido.

«Cuando aparece eso, ahí tienen que ir al médico, al kinesiólogo, a ver que lo evalúen y ver si hay posibilidades de desinflamarlo y regenerarlo antes de que se rompa», recomendó.

El cierre de la columna, que se emite cada quince días por InfoPico Radio 99.9, fue un llamado a los hábitos saludables: actividad física con trabajo de fuerza, buena hidratación, alimentación cuidada y, sobre todo, no minimizar los dolores. «Cuando uno llega tarde es más difícil todo después», resumió el profesional, que trabaja en el consultorio de calle 18 entre 21 y 23 de General Pico.

Más para leer

Santa Rosa busca mensajes para una cápsula que recién se abrirá en 2042
Sociedad
En el hospital de General Pico no se toma mate ni se usa el celular frente al paciente: el motivo
Sociedad
El hospital Favaloro-Molas abrió sus puertas y lo que pasó adentro sorprendió a las familias
Sociedad
Dejó Agronomía por un infarto de su padre y 46 años después escribió un cancionero que presentó ante 400 personas
Sociedad
La Pampa repartió semillas en cuatro pueblos y las aulas se sumaron a la huerta
Sociedad
Se mudan con sus hijos para pagar una sola boleta: la cifra que preocupa en las viviendas sociales
Sociedad