El temporal voló chapas a más de 300 metros en el Centro de Equinoterapia: el dato que explica la magnitud del desastre
Un temporal arrasó con las caballerizas del Centro de Equinoterapia de Misiones: las chapas volaron más de 300 metros y varias estructuras quedaron destruidas. El dato que nadie esperaba llegó después del desastre.
El paso de un tornado por el predio del Centro de Equinoterapia de la Provincia de Misiones dejó un tendal de destrozos: las caballerizas quedaron prácticamente destruidas y también sufrieron daños el depósito de alimentos, la huerta, el quincho, los corrales, alambrados y portones. Pese a la violencia del fenómeno, ninguno de los caballos resultó herido, según confirmó la directora de la institución, Carolina Allaragüe.
La fuerza del viento se llevó por delante casi todo lo que encontró a su paso en el predio rural. "Nos voló prácticamente todo el depósito, la huerta, el quincho, todas las caballerizas", relató Allaragüe en diálogo con El Territorio. Las chapas que se desprendieron volaron más de 300 metros y algunas terminaron colgadas sobre los árboles.
"Fue realmente desastroso, nunca tuvimos una tormenta igual", sostuvo la directora sobre el temporal que azotó las instalaciones, expuestas a las condiciones climáticas por su ubicación.
Los caballos, a salvo
La dirección del centro respiró aliviada al comprobar que los animales no sufrieron consecuencias. Las chapas y los elementos que volaron lo hicieron en dirección contraria a los espacios donde estaban los caballos, lo que evitó daños mayores.
"Los caballos ahora están bien. Gracias a Dios, todos están bien", afirmó Allaragüe. Las caballerizas más golpeadas quedaron destruidas, por lo que algunos animales permanecen sueltos en el campo, mientras que los que necesitan resguardo siguen alojados en los sectores de material que sufrieron daños menores.
El gabinete terapéutico no registró daños, al igual que las principales estructuras de material, aunque algunos techos se vieron afectados. El temporal también tumbó postes de luz y cables: uno de ellos cayó sobre el bañadero de los caballos y lo rompió. Además, se mojaron equipos de trabajo y monturas, que fueron trasladados a un espacio habilitado de manera provisoria para protegerlos.
Relevamiento y reconstrucción
Con la emergencia todavía fresca, el personal del centro se abocó a resolver los daños más urgentes, ordenar el predio y recuperar los materiales que quedaron dispersos. La reconstrucción de las caballerizas aparece como el desafío más grande, porque varias quedaron destruidas por completo.
Allaragüe confirmó que personal del Ministerio de Salud de Misiones, organismo del que depende la institución, ya se hizo presente para relevar los daños. A partir de esa evaluación se definirá cómo seguir con la recuperación de las instalaciones.
"Estamos todos abocados a poner en condiciones nuestro centro lo antes posible. Los daños son muchos y los iremos solucionando a medida que se pueda", expresó la directora.
Por ahora, las tareas se concentran en acondicionar los espacios, clasificar los elementos dañados y resguardar los recursos que todavía pueden aprovecharse. La idea es restablecer el funcionamiento del centro con todo lo que había antes del temporal.
La comunidad, presente
En medio de la limpieza, la institución recibió muestras de apoyo de personas vinculadas al centro, amigos y vecinos que se ofrecieron a colaborar con el orden y la recuperación de los materiales.
Allaragüe agradeció la difusión de lo ocurrido y la predisposición de quienes se acercaron, sobre todo por el vínculo que mantienen con los pacientes y sus familias. "Se sienten cercanos a nuestros pacientes y sus familias, que están todos atentos a venir a dar una mano y a sumar para ayudar, acomodar, ordenar, a hacer limpieza", destacó.
Por último, la directora llamó a tomar conciencia sobre la fuerza de los fenómenos climáticos. "Es una gran lección esto para respetar un poco a la naturaleza, que cada vez son peores las tormentas", concluyó.