El temporal que desató el caos: calles convertidas en ríos y una amenaza que crece
Un temporal desató inundaciones y correntadas que arrasaron con todo a su paso. ¿Qué está pasando con el río Chirimayo y cómo afecta a las rutas y viviendas? Los detalles del operativo y las imágenes que muestran la magnitud del desastre.
Las intensas lluvias del sábado 4 de abril provocaron un escenario de emergencia en los departamentos de Monteros y Chicligasta. La violenta crecida del río Chirimayo amenaza la Ruta 65, mientras que correntadas de barro y agua ingresaron a las casas en distintas localidades.
El temporal que se desató durante la jornada no dio tregua y golpeó con dureza a la ciudad de Monteros. En la primera cuadra de la calle Tucumán, el nivel del agua subió rápidamente hasta cubrir por completo la calzada, avanzando de manera inevitable hacia el interior de varias viviendas y evidenciando la intensidad de las precipitaciones.
¿Qué pasó en Villa Quinteros?
Una situación de igual dramatismo se vivió en la comuna de Villa Quinteros, donde la tormenta, acompañada de truenos, fuertes ráfagas de viento y relámpagos, provocó inundaciones severas. Los vecinos de los barrios 3 de Marzo y 17 de Julio fueron los más afectados, viéndose obligados a lidiar con el ingreso del agua a sus hogares en medio del temporal.
El impacto en Chicligasta
En el departamento Chicligasta, el panorama también encendió las alarmas. En la zona de Piedra Grande, ubicada al oeste de Alpachiri, la fuerte acumulación de agua se transformó rápidamente en una violenta correntada cargada de barro que arrasó con todo a su paso, afectando tanto los caminos vecinales como las zonas habitadas. Asimismo, en la localidad de Arcadia, las copiosas precipitaciones anegaron las calles del barrio San Cayetano.
¿Por qué el río Chirimayo es una preocupación?
Uno de los focos de mayor tensión y preocupación para los vecinos de la zona se concentra en el río Chirimayo. Este afluente del río Gastona, que nace en la sierra del Aconquija, experimentó un aumento de caudal tan repentino y violento que quedó registrado en videos tomados por lugareños. En las imágenes se observa cómo la intensa corriente derribó árboles y los arrastró por el cauce, un fenómeno característico de los ríos serranos ante lluvias de esta magnitud.
El inmenso volumen de agua cargada de sedimentos está provocando una fuerte socavación en las márgenes del río, afectando peligrosamente la zona cercana a la Ruta 65 y al puente en la zona de Alpachiri. Ante este escenario de alto riesgo derivado de las crecidas repentinas, se recomienda a toda la población evitar cualquier aproximación a las orillas del cauce hasta que las condiciones climáticas mejoren y ceda la correntada.
Las lluvias llegarían está noche a la capital tucumana y sus alrededores. La provincia se mantiene en alerta amarilla hasta la madrugada de este domingo.