El temporal le pegó fuerte a Corral de Bustos: un pico de agua en pocos minutos desbordó desagües y anegó sectores de la localidad. Provincia y municipio pusieron máquinas a trabajar desde anoche, pero el número final de lluvia caída es el que explica por qué la situación todavía no se normaliza.
El agua no terminó de bajar en Corral de Bustos. Tras las lluvias intensas que cayeron en las últimas horas, el Gobierno de Córdoba y el municipio trabajan en conjunto para drenar los sectores anegados, con un acumulado que llegó a 127,2 milímetros.
Lo llamativo del temporal fue su intensidad: en apenas diez minutos el registro marcó un pico de 28,6 milímetros, según los datos del Sistema de Información Hidrometeorológica de la Administración Provincial de Recursos Hídricos, que tomó la medición hasta las 22:40 de ayer.
Contacto permanente entre Provincia y municipio
El secretario general de Gobierno, Gustavo Brandán, mantiene comunicación desde ayer con el intendente José María Odarda. El objetivo es seguir de cerca la situación y coordinar las tareas de asistencia en la localidad.
En la misma línea, el Ministerio de Desarrollo Social está en contacto con las autoridades locales para atender las necesidades que puedan surgir entre los vecinos afectados.
Máquinas trabajando desde anoche
Personal de Recursos Hídricos se instaló en el lugar desde anoche con equipamiento específico para acelerar el escurrimiento del agua acumulada.
Por un lado, una bomba arrocera permite extraer y trasladar grandes volúmenes de líquido hacia los puntos de descarga. Por el otro, una retroexcavadora realiza tareas de apertura y limpieza de canales y desagües, remueve tierra y obstrucciones y facilita la salida del agua.
El operativo apunta a descomprimir los sectores más complicados mientras el municipio evalúa los daños que dejó el temporal.