El temporal de nieve duplicó su volumen en San Juan y genera esperanzas para el verano
El temporal duplicó la nieve en la cordillera y promete un alivio para el verano. ¿Alcanzará para llenar los diques?
El fenómeno climático que azota la alta cordillera sanjuanina no da tregua: el manto blanco se duplicó en pocos días y las autoridades ya hablan de una posible recuperación hídrica. José María Ginestar, titular de Hidráulica provincial, analizó el impacto de las nevadas y anticipó que podrían continuar en los próximos meses.
En diálogo con radio Estación Claridad, Ginestar expresó su agradecimiento a la naturaleza, aunque reconoció que las lluvias también generan complicaciones en algunas localidades. Sin embargo, destacó que la acumulación de nieve ha sido excepcional: “Hacía bastante tiempo que no se tenía una nevada prematura de estas características. Hasta el viernes teníamos entre 40 y 50 centímetros de nieve en promedio, pero por imágenes recientes estimamos que ese volumen se duplicó”.
¿Qué esperan para los próximos meses?
El funcionario explicó que el fenómeno de El Niño, que había sido pronosticado, está mostrando sus primeras señales, aunque con un corrimiento temporal. Esto podría generar más nevadas en septiembre y octubre, lo que sumado al viento Zonda —que siempre trae nieve a la cordillera— permitiría nivelar el sistema hídrico que hoy está al límite.
Sin embargo, Ginastera fue cauteloso: “Ver mucha nieve no siempre significa que los diques se llenen. El año pasado tuvimos nieve, pero la sublimación y otros factores impidieron que el agua llegara a los embalses”. Aprendieron que lo que se ve en el río en octubre y noviembre no siempre se sostiene durante el verano.
El avance de la monda y el problema de la basura
En paralelo, Hidráulica avanza con la limpieza de canales. Ginestar informó que la monda ya comenzó en el 90% de los departamentos, con un plazo de 60 días, aunque muchas empresas buscan terminar antes para evitar relimpiezas. La meta es implementar contratos anualizados para un mantenimiento constante.
Pero no todo es positivo: en Calingasta, la licitación original fracasó y el proceso debió reiniciarse. De cuatro empresas, solo dos quedaron en carrera y ninguna fue adjudicada. La situación es crítica porque el departamento no tiene canales impermeabilizados, por lo que cada lluvia afecta los cauces de tierra.
Ginestar también diferenció la monda (retiro de malezas como el “pájaro bobo”) de las limpiezas de emergencia por basura. En Pocito, por ejemplo, debieron destapar sifones obstruidos por residuos sólidos urbanos, lo que genera desbordes. “Es un trabajo duplicado”, lamentó, ya que la basura vuelve a aparecer constantemente.