El techo se derrumbó sobre su hija de 7 años en Rawson: "La salvamos de milagro"
La nena quedó tapada entera de tierra y su madre asegura que la salvó de milagro. Desde entonces la familia duerme en un comedor apuntalado con tres palos y nadie del IPV les respondió.
Una familia de Villa San Damián, en Rawson, vive desde el viernes 9 de septiembre con el techo de su casa apuntalado y la certeza de que el peligro no terminó. Ese día, el techo de la vivienda precaria se desplomó y una nena de 7 años quedó tapada por completo, aunque resultó ilesa, según relató su madre, Mabel Ochoa.
El episodio dejó daños materiales y dejó al descubierto la fragilidad estructural del inmueble, que la familia ocupa de manera prestada. La casa es del suegro de Ochoa, quien contó que la reconstrucción es una necesidad inmediata y que no cuentan con los recursos para encararla.
En diálogo con TELESOL, la mujer fue directa: "Se cayó arriba de mi hija de 7 años. La salvamos de milagro porque estaba tapada entera. El Municipio nos trajo nylon y mercadería. Pero necesitamos colaboración con materiales".
Cómo es hoy la casa donde duermen
La familia duerme en el comedor, un espacio que Ochoa describió como destruido y sostenido con tres palos. La cama se rompió durante el derrumbe, y por las noches el techo cruje, lo que mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad del resto de la estructura.
Según su relato, su marido trabaja como albañil y sería el encargado de levantar la vivienda otra vez, aunque no tienen cómo comprar los materiales.
El momento del derrumbe
Ochoa sostuvo que todo ocurrió sin aviso. "Todo fue de repente. Sentimos que cayó todo de golpe, no crujió nada. Cuando nos levantamos, la nena estaba tapada entera de tierra", describió.
En otro tramo de la entrevista resumió lo que siente al recordarlo: "Fue un milagro, tengo a mi hija con vida".
Pedido de ayuda
La familia recibe donaciones en Rivadavia 625 sur, en Villa San Damián, y aportes por transferencia al alias griselda.958, a nombre de Ochoa Griselda Mabel. También pidió la intervención del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) para su caso.
Ochoa expresó su expectativa de recibir asistencia: "Tengo fe que me van a ayudar". Mientras tanto, la prioridad sigue siendo reunir materiales para recomponer una parte del hogar y dejar atrás el alojamiento precario en el que permanecen desde el derrumbe.